El intendente de San Martín, Raúl Rufeil, manifestó su preocupación por el proceso judicial que atraviesa Fecovita, con dilaciones y denuncias cruzadas, lo que podría tener un impacto negativo en la zona Este no sólo en términos económicos sino sociales.
“Estamos muy preocupados por la situación de Fecovita”, expresó. El jefe comunal destacó la importancia de Fecovita en las zonas rurales y productoras agrarias, subrayando que es una organización esencial para los pequeños y medianos productores. “Si llega a tener un resultado adverso va a ser sumamente perjudicial para San Martín y para toda la zona Este”, sostuvo.
Fecovita emplea a 140 personas en el departamento de San Martín en su bodega Toro. El establecimiento fue adquirido en 2015 debido a su ubicación estratégica y su capacidad de almacenamiento de 95 millones de litros de vino a granel. En 2018, se inauguró la planta de fraccionamiento de bodega Toro, dedicada exclusivamente al envasado en formato brik, con una capacidad de producción de 36.000 litros por hora.
Además en ese departamento hay 5 cooperativas vitivinícolas asociadas a Fecovita: Brindis, El Poniente, Tres Porteñas, Colonia California y Nueva California. En los restantes departamentos de la zona Este se encuentran Moluches, Ingeniero Giagnoni, Productores de Junín, El Libertador, La Dormida, Las Trincheras y Pámpanos Mendocinos.
La planta de Fecovita en plena producción.
La planta de Fecovita en plena producción.
El conflicto entre Fecovita e Iberte
Fecovita e Iberte habían conformado la sociedad exportadora Evisa, con el objetivo de comercializar vino y mosto en Europa del Este. Sin embargo, la asociación sufrió desacuerdos que derivaron en una disputa judicial sin precedentes.
Fecovita enfrenta varios frentes judiciales. En primer lugar, tiene una definición pendiente del Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el órgano designado para dirimir los conflictos entre ambas partes. Tanto la compañía como su contraparte aceptaron este tribunal, donde existen demandas de ambas partes. Por lo que se espera que se determine quién tiene razón y cuánto se adeuda.
Además se ha iniciado un pedido de quiebra, el cual fue rechazado en primera instancia por la jueza Cortés y ahora está en la Cámara, donde permanece pendiente de resolución desde hace más de un año.
Cabe recordar que a pesar de esta situación, la empresa se mantiene sólida, según explicaron desde la empresa. Rufeil enfatizó que el impacto de una crisis en Fecovita podría extenderse más allá de los productores, afectando a toda la cadena de valor.
“Cuando Greco cayó, San Martín tardó mucho en recuperarse. Familias enteras que trabajaban en el grupo se derrumbaron económicamente y, en consecuencia, también los operarios de fincas, bodegas y todos los trabajadores vinculados de forma directa o indirecta. El almacenero dejó de vender, el carnicero también, y hasta los mecánicos sufrieron la crisis”, recordó.
Por último, el intendente reafirmó su preocupación por el contexto actual. “Hoy tenemos menor consumo de vino y una economía estancada, las complicaciones para la sociedad podrían ser ser enormes”, concluyó.