Un increíble descubrimiento arqueológico sorprendió a los investigadores en Namibia. Un grupo de mineros halló los restos de un antiguo barco portugués que naufragó hace 500 años y que contenía un tesoro valuado en 10 millones de libras. Entre los objetos rescatados había monedas de oro, lingotes de cobre y colmillos de marfil, todos en excelente estado de conservación.
Un barco perdido en el tiempo
El navío encontrado es el Bom Jesus, un barco portugués del siglo XVI que desapareció en su travesía de Lisboa a la India. Los especialistas creen que fue arrastrado hacia la costa africana por una tormenta violenta, chocó contra una roca y volcó.
Con el paso de los siglos, el mar fue retrocediendo y el barco quedó atrapado en la arena del desierto de Namibia. Un equipo de mineros de diamantes que operaba en la zona se topó con sus restos, sin imaginar el valor histórico y económico del hallazgo.
El tesoro oculto en el naufragio
Al excavar el sitio, los arqueólogos encontraron un botín impresionante. Se estima que el cargamento tenía un valor de 10 millones de libras, compuesto por:
El análisis de ADN de los colmillos reveló que provenían de elefantes que habitaban en los bosques y la sabana de África occidental.
El Dr. Dieter Noli, arqueólogo jefe del Instituto de Investigación de Arqueología Marítima de África Austral, recordó que durante años había advertido que algún día encontrarían un naufragio en la zona.
"Llevaba doce años predicándoles que un día encontrarían un naufragio y que me avisaran cuando lo hicieran", declaró en una entrevista con Fox News.
Cuando le preguntaron qué esperaba encontrar, respondió sin dudarlo: "Una espada española y una bolsa de oro".
Las riquezas del barco portugués
La excavación no solo reveló monedas y metales preciosos. También se hallaron instrumentos astronómicos y de navegación, junto con una gran variedad de armas de la época, entre ellas:
- Espadas
- Mosquetes
- Cañones
El Bom Jesus es considerado el naufragio más valioso encontrado en África subsahariana. A diferencia de otros hallazgos, que suelen generar disputas internacionales sobre la propiedad de los objetos, este caso se resolvió de manera pacífica.
"El gobierno de Namibia se quedó con cada moneda", explicó el Dr. Noli. Según el protocolo internacional, cuando un barco se encuentra en la costa de un país, ese país puede reclamar el tesoro.
Sin embargo, como el navío pertenecía al rey de Portugal, se trataba de un "buque de Estado". Esto significaba que Portugal podía exigir la devolución de los objetos.
Pero en un gesto inesperado, el gobierno portugués renunció a ese derecho y permitió que Namibia se quedara con el hallazgo completo.
Un descubrimiento que cambia la historia
El descubrimiento del Bom Jesus ofrece una nueva perspectiva sobre las rutas comerciales de la época y el papel de Portugal en el comercio de oro y marfil.
Además, abre la puerta a futuras excavaciones en la costa africana, donde aún podrían encontrarse más barcos perdidos en el tiempo.