La motosierra anticipada por el Gobierno Nacional para la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA - exAFIP) genera una situación inédita por la reducción de personal entre jubilaciones y retiros voluntarios.
El organismo recaudador debe abonar 20 salarios por empleado. Hay malestar por el desmantelamiento de áreas de control clave de la ex AFIP.
La motosierra anticipada por el Gobierno Nacional para la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA - exAFIP) genera una situación inédita por la reducción de personal entre jubilaciones y retiros voluntarios.
El 31 de marzo terminó de ejecutarse la segunda etapa del plan de jubilaciones y retiros anticipados de ARCA. Entre jubilados y acogimientos al régimen de retiro, se totalizaron casi 3 mil agentes de planta permanente que ya no forman parte del organismo.
El costo para desvincularlos contempla entonces el pago adelantado de 20 salarios según la categoría que correspondan, aseguró en su portal Ámbito. El 70% de quienes accedieron al beneficio con el que el Gobierno buscaba recortar ARCA corresponden al Grupo 26, es decir, categorías de directivos o altos directivos.
Eso equivale a una erogación que supera los $100 millones per cápita y escala, según el escalafón a los $120 millones para el personal más especializado. El plan de achique llevó a la migración masiva de personal calificado hacia el sector privado y estas medidas generarán un costo aproximado que ronda los $330 mil millones al Estado.