Más aún, la comparativa arrojó que la percepción de violencia laboral registró un incremento de 9 puntos porcentuales (pp) en tres años. Las personas que experimentaron violencia laboral pasaron de 71% en 2021 a 80% en 2024. El aumento fue mayor entre los varones, entre quienes pasó de 58% a 76%.
La ONG argentina Grow - género y trabajo, en alianza con MundoSur y Bumeran, llevaron adelante la investigación en el marco de la campaña “Ecos de la Violencia Laboral”. Tras el abordaje, que incluyó 15 países,las organizaciones calificaron los resultados como “alarmantes”.
La investigación “Inclusión en alerta, barreras al bienestar laboral” reveló que la violencia en el trabajo no es un hecho aislado, sino una realidad estructural que impacta en la salud, la productividad y las oportunidades de desarrollo de las personas. El muestreo fue realizado entre el 24 de julio y el 22 de octubre de 2024.
El contexto
“La violencia en el ámbito laboral sigue siendo una barrera invisible pero persistente que afecta el bienestar de las personas en América Latina”, advierte el informe. La violencia laboral es una forma de abuso de poder que tiene por finalidad excluir o someter al otro. Puede manifestarse como agresión física o sexual, acoso, violencia psicológica, económica, simbólica y digital.
Tal cual explica la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, puede presentarse tanto en sentido vertical (ascendente o descendente) como entre pares y puede ejercerse por acción u omisión. El ejercicio de este tipo de violencia afecta la salud y el bienestar de las personas que trabajan, causa daños en diversas aristas y claramente afecta el desempeño en el trabajo. La secretaría advierte que configura una violación a los derechos humanos y laborales.
La echaron de su trabajo por "fea", hizo la denuncia y la Justicia condenó a la empresa por violencia laboral.
La violencia laboral es una forma de abuso de poder que tiene por finalidad excluir o someter al otro. Puede manifestarse como agresión física o sexual, acoso, violencia psicológica, económica, simbólica y digital.
El mencionado informe refiere que puede haber una vinculación con la profundización de la crisis social y económica en algunos países de América Latina, lo cual asocia mayormente a la violencia económica. De todas formas, la socióloga Azul Picón, coordinadora del área de Violencia de Grow, dijo a Los Andes sobre el impacto del contexto socioeconómico que ha atravesado Argentina los últimos años: “Puede incidir, las situaciones se dan en un contexto, cuando hay mayor presión, estrés, burnout, mayor incertidumbre económica, son situaciones que dejan a las personas con menor control de las emociones y donde también es más fácil que se puedan ejercer situaciones de violencia”. Agregó que también hay mayor habilitación de la violencia en las redes sociales.
Y aclaró: “Entendiendo la violencia como aquellas situaciones que generan un daño a otras personas, que pueden no siempre ser intencionales”. El aumento del empleo informal en Argentina, que implica menores resguardos y mayor vulnerabilidad, también puede favorecer estas situaciones.
Tipos de violencia laboral
Se destaca la violencia psicológica, mencionada por 9 de cada 10 trabajadores (89%). En segundo lugar, se menciona la violencia económica, advertida por 83% de los consultados mientras que 67% se refirió a la violencia simbólica. En 2021 esta última había sido de 50%.
La violencia simbólica se refiere a mensajes y conductas usados como mecanismos para excluir, menospreciar, discriminar a quienes no se ajustan a los estereotipos instalados. En ese sentido mencionan que chistes, bromas o comentarios sutiles pueden generar un impacto negativo sin que exista una intención explícita de causar daño.
Las identidades no cisgénero (cuando su identidad de género no coincide con su sexo biológico) son las más afectadas por la violencia laboral, 9 puntos porcentuales más que las mujeres cis (su identidad de genero coincide con su sexo) y 15 puntos más que los varones cis.
La violencia psicológica aumentó 32pp en las experiencias vividas en comparación a 2021: pasó de 57% a 89%. Este aumento fue mayor en hombres cis, donde alcanzó 37pp, lo cual puede deberse a una mayor concientización, segun los investigadores. En mujeres pasó de 60% a 90% y en identidades no cis género de 60% a 93%.
La desaceleración económica pegó en el empleo joven
La violencia laboral impacta en los grupos de trabajo y en las organizaciones
“Los resultados apuntan a que la violencia psicológica es una experiencia transversal a todas las personas sin distinciones considerables por género”, dice el trabajo.
La violencia económica pasó de 57% a 83%. En la violencia sexual es donde hay mayor diferencia entre los géneros. En términos generales paso de 30% a 40% pero fue de 45% en el caso de las mujeres cis, lo mismo que en identidades no cis genero y de 30% en varones.
De todas formas, este tipo de violencia bajó 2 puntos en Argentina y pasó de 42% a 40%.
La violencia física sigue siendo la menos frecuente, pero aumenta su percepción y pasó de 7% a 19%. En tanto, 37% de las personas ha experimentado violencia digital y ésta sigue en aumento.
Consecuencias de la violencia laboral
El trabajo advierte que la violencia laboral no siempre es evidente pero hay una mayor visibilización. “Una de las hipótesis que analizamos es que los números aumentaron porque las personas están más sensibilizadas. Esto es una buena noticia: aquello que naturalizábamos y era imposible de abordar, hoy es considerado un problema y una prioridad”, explicó Georgina Sticco, cofundadora y directora de Grow- género y trabajo.
“Los resultados muestran que muchas personas no reconocen inicialmente haber vivido situaciones de violencia, pero sí lo hacen cuando se describen ejemplos concretos”, detalla el informe.
"Quemados". Muchos sufren el síndrome de "burnout". (Freepik)
"Quemados". Muchos sufren el síndrome de "burnout". (Freepik)
Sobre el impacto de este tipo de situaciones, Picón señaló que afectan tanto a las personas, en el plano personal y laboral, como a las organizaciones.
Dijo que las consecuencias más habituales que ven muestran un impacto en la salud, sobre todo psicológica, pero a veces también física. Mencionó como ejemplo que hay personas que manifiestan descomposturas, malestar o dolores de cabeza antes de ir a trabajar. Hay quienes relatan sentir vergüenza, ansiedad y en casos graves puede llegar a desarrollarse depresión u otros trastornos severos en la salud.
“También impacta en los grupos de trabajo y en las organizaciones, porque cuando las personas se enferman más, hay más ausentismo y baja la productividad”, explicó. Esto último claramente también sucede cuando el trabajador está afectado y hay mal clima laboral.
Quiénes ejercen más violencia laboral y cómo canalizarlo
Otro dato que mostró la investigación es quiénes suelen ser los que ejercen más violencia. Los datos expresaron que los varones cis son quienes lo hacen más frecuentemente, con porcentajes que oscilan entre el 56% y el 68%. El porcentaje más alto (68%) se registra en el caso de personas externas a la organización, seguido por líderes (no jefes directos), lo que demuestra que las relaciones de género tienen un peso importante tanto dentro como fuera del ámbito organizacional.
En el marco de una mayor conciencia, entre el 2021 y el 2024 aumentó el total de personas que realizaron alguna acción en relación a la violencia experimentada. Esa proporción pasó de 76% a 96% los últimos tres años. Sin embargo, el uso de canales institucionales (líderes, RRHH o canales de denuncia), es bajo en general, lo que apunta a que hay desconocimiento, desconfianza o percepción de que no son efectivos y que aún son insuficientes. El estudio arrojó que 72% de las personas encuestadas aseguró que no hay o desconoce si existen canales de denuncia en su organización por lo que los investigadores hicieron un llamado a fortalecer estos recursos para mejorar las condiciones.