La alegría de los festejos populares por el 115° aniversario de la localidad bonaerense de La Colina, en el partido de General La Madrid, se vio empañada en las últimas horas por un grave descuido sanitario que rápidamente se viralizó en las redes sociales. Durante la primera edición de la esperada “Fiesta del Chorizo a la Pomarola”, un grupo de organizadores utilizó baldes y bidones que habían contenido glifosato para trasladar y manipular los insumos comestibles destinados a los vecinos.
El hecho ocurrió este último sábado en la tradicional plaza José Hernández, donde se cocinaron alrededor de 1.000 chorizos para toda la comunidad. Sin embargo, lo que prometía ser una jornada de encuentro familiar se transformó en un dolor de cabeza para la gestión local cuando los propios asistentes comenzaron a notar detalles inquietantes en las grabaciones que subían a sus teléfonos.
Envases prohibidos y riesgo para la salud
En los videos difundidos por vecinos se observa claramente a uno de los cocineros utilizando un balde blanco para volcar los embutidos dentro de un enorme paellero de tres metros de diámetro, mientras otro revolvía la preparación con una pala de madera.
Lo grave del asunto no tardó en llamar la atención de los usuarios: varios identificaron en los recipientes la inscripción “GILF”, en referencia al conocido herbicida, además de otros bidones plásticos recortados que mostraban las etiquetas originales de productos fitosanitarios.
Desde el punto de vista bromatológico, la utilización de este tipo de envases para fines alimentarios está estrictamente prohibida tanto por las normativas nacionales como provinciales. El plástico de los agroquímicos retiene trazas tóxicas de manera permanente, incluso después de haber sido sometido a múltiples lavados, lo que lo vuelve absolutamente incompatible con cualquier alimento destinado al consumo humano. Según reconoció más tarde la propia comuna, los recipientes en cuestión habían contenido un producto comercializado hace al menos dos décadas.
La reacción oficial y el descargo del municipio
Ante la viralización masiva de las imágenes en las redes sociales y grupos de WhatsApp, la Municipalidad de General La Madrid, conducida por el intendente radical Martín Randazzo, emitió un comunicado oficial para poner paños fríos a la situación y asumir los costos políticos del blooper.
"Como gestión de gobierno, asumimos la responsabilidad absoluta que nos compete en la supervisión y control de la organización de este acontecimiento. Frente a este hecho, nos encontramos realizando las averiguaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido", señalaron desde el Ejecutivo comunal.
Asimismo, el comunicado confirmó de manera oficial que se constató el uso indebido de los recipientes que pertenecieron a productos fitosanitarios del siglo pasado. El texto cerró con sinceras disculpas a los vecinos y con la promesa formal de extremar los controles bromatológicos en futuros eventos gastronómicos para garantizar que una situación de semejante riesgo no vuelva a repetirse en la región.