2 de octubre de 2026 - 20:42

Disputa por terrenos en San Martín: tres expedientes desaparecidos, una cesión aprobada sin revisar y una causa penal en curso

Sostienen que la gestión de Raúl Rufeil sabía que el Club Tacurú ocupaba parte del terreno que terminó cediendo al Atlético San Martín. Desde Tacurú se indica que existían documentos de la gestión de Jorge Giménez, pero que hoy hay tres expedientes relacionados con el tema que están extraviados dentro de la Municipalidad.

La disputa por las tres hectáreas frente al Parque Agnesi suma un nuevo capítulo y pone ahora el foco en el recorrido administrativo que hizo el Municipio de San Martín cederle ese terreno al Atlético Club San Martín. Según sostienen desde Tacurú, el Ejecutivo conocía que la institución de rugby ocupaba parte de esa superficie y que existían antecedentes de cesión durante la gestión del exintendente Jorge Giménez.

El punto más delicado es que esos antecedentes no serían solamente acuerdos de palabra. Desde Tacurú, Giménez y exfuncionarios municipales recuerdan la existencia de expedientes administrativos vinculados con la entrega de esas tierras para uso del club. La asesoría letrada de la institución asegura, incluso, que había tres expedientes y que todos quedaron en dependencias municipales.

Sin embargo, esos documentos no aparecen actualmente. Y esa ausencia es uno de los aspectos que se busca esclarecer, porque permitiría reconstruir qué se había autorizado, bajo qué condiciones y qué información estaba disponible cuando se impulsó la nueva cesión.

Lo que llegó al Concejo

La entrega de las tres hectáreas al Atlético Club San Martín fue impulsada por el Ejecutivo de Raúl Rufeil y aprobada por unanimidad por el Concejo Deliberante mediante la Ordenanza 3262/26. El terreno, ubicado frente al Parque Agnesi, fue destinado al desarrollo de infraestructura deportiva para la institución chacarera.

Según la reconstrucción de lo ocurrido, el expediente elevado por el Ejecutivo presentaba la superficie como parte de un terreno municipal de mayores dimensiones, de unas 15 hectáreas. No consignaba la existencia de una cesión anterior a Tacurú ni advertía sobre una posible superposición de usos.

Los concejales analizaron el expediente que llegó al cuerpo y aprobaron la iniciativa sin conocer, según plantean ahora, que existían antecedentes administrativos sobre ese mismo espacio. La situación también alcanzó al concejal Cristian Milio, quien integra la comisión de Tacurú y votó junto con el resto del cuerpo.

El expediente establecía una cesión por un período determinado, con el compromiso de que el Atlético San Martín realizara obras de mejoramiento. La ordenanza fue aprobada por unanimidad, pero ahora el Concejo debe revisar qué documentación respaldó la propuesta y si se habían considerado todos los antecedentes.

Los papeles que no aparecen

Desde Tacurú sostienen que la documentación de la gestión Giménez incluía convenios de cesión y expedientes municipales. Aunque esos instrumentos no habrían contado con la aprobación del Concejo Deliberante de aquel momento, su existencia podría resultar relevante para determinar qué compromisos había asumido la Municipalidad y qué uso se había autorizado.

La diferencia no es menor: una cosa es que el Municipio haya permitido la utilización de un terreno y otra que esa autorización haya cumplido todos los pasos administrativos necesarios para formalizar una cesión. Precisamente, esa es una de las cuestiones que deberán analizarse.

En el Concejo se plantearía un pedido de informes para localizar los expedientes que, según las partes, deberían estar archivados en la Municipalidad. Por ahora, no hay una explicación oficial sobre su paradero ni se puede afirmar que hayan sido sustraídos o destruidos. La búsqueda deberá establecer si están extraviados, mal archivados o si existe otra razón por la que no fueron encontrados.

San Martín: tres expedientes desaparecidos, una cesión que el Municipio aprobó sin revisar los antecedentes de Tacurú y una causa penal en curso.

San Martín: tres expedientes desaparecidos, una cesión que el Municipio aprobó sin revisar los antecedentes de Tacurú y una causa penal en curso.

Una reunión que pudo evitar el conflicto

Otro aspecto que cuestiona Tacurú es la falta de diálogo previo con el intendente. Desde el club aseguran que intentaron reunirse con Rufeil cuando tomaron conocimiento de la cesión, pero que no fueron recibidos. Ante esa situación, presentaron una medida de no innovar para que no se modificara el terreno hasta aclarar los antecedentes.

Después llegaron las máquinas municipales, que avanzaron sobre el predio y derribaron la tranquera y los alambrados de Tacurú. Ese episodio derivó en una causa penal que ahora tiene como fiscal a Mariano Carabajal. La investigación avanza, en una primera instancia, para determinar si lo ocurrido constituyó solamente una desobediencia a una medida judicial o si puede encuadrarse en una conducta delictiva.

El club sostiene que la presentación original buscaba preservar el lugar mientras se resolvía la controversia, y no iniciar un conflicto penal con el Municipio. Sin embargo, el avance de las máquinas y los daños denunciados abrieron una instancia judicial que ahora deberá establecer qué responsabilidades corresponden.

La discusión, además, podría haber tenido una salida más sencilla. En el mismo sector existen otras 12 hectáreas sin uso, además de las tres que quedaron en disputa. Desde Tacurú consideran que una conversación previa y una revisión ordenada de las superficies disponibles podrían haber permitido contemplar las necesidades de ambas instituciones.

El lunes, otra reunión en el Concejo

La negociación tendrá un nuevo capítulo el lunes 5 de octubre, a las 11, en el recinto del Concejo Deliberante, donde fueron convocadas las autoridades del Club Tacurú. Será una instancia para avanzar en la revisión de los antecedentes y buscar una salida al conflicto.

Mientras tanto, desde la institución insisten en que el reclamo no está dirigido contra Atlético San Martín, con el que aseguran mantener una buena relación. La controversia, plantean, se originó en decisiones municipales sobre un mismo espacio y en la falta de claridad sobre los documentos que las respaldaban.

La pregunta que queda planteada es cómo pudo avanzar una nueva cesión sin que se aclarara primero qué había ocurrido con los acuerdos anteriores. La respuesta dependerá, en buena medida, de que aparezcan los expedientes que hoy nadie logra encontrar.

Historias comunes

Entre tantas cosas en común, los clubes involucrados tienen varias historias cruzadas. Entre ellas, una familiar: La platea principal del Atlético Club San Martín lleva el nombre de Heytel Stoisa, histórico dirigente del Chacarero. Su hijo, Oscar Stoisa, fue uno de los fundadores del Tacurú Rugby Club, fundado el 12 de octubre de 1982. En aquellos primeros años, sin cancha propia ni camisetas, Oscar recorría las casas del departamento para convocar chicos y formar los primeros equipos. Una historia de esfuerzo compartido que une los orígenes del rugby en la zona con una familia ligada también a la vida institucional del Chacarero.

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