Tras el brote de gastroenteritis que se inició en Lavalle la semana pasada, las autoridades han avanzado en una investigación para determinar cuál puede ser la causa. Aunque la situación más crítica se dio en una escuela, lo cierto es que también hubo casos en otros dos establecimientos que afectaron a alumnos y docentes.
Pero el asunto no quedó allí, sino que también hubo notificaciones de familiares. Ante esto, la inquietud que aparece es si, dado el amplio impacto que ha tenido, no podría tratarse de contaminación del agua.
Qué se sabe del brote de norovirus en Lavalle
Cerca de 200 alumnos de la escuela Juan Galo Lavalle, ubicada en Villa Tulumaya, presentaron síntomas de gastroenteritis como diarrea y vómitos e incluso hubo un par que tuvieron que ser internados para hidratarse.
Es el establecimiento en el que el brote tuvo mayor impacto pero además se presentó en otros dos aunque desde el Ministerio de Salud le restan peso a lo que ocurrió allí.
En la Escuela Juan Domingo Perón se identificaron 26 alumnos sintomáticos sobre un padrón de 449, mientras que en la escuela Camargo hubo 25 alumnos y 13 son familiares de alumnos de la escuela Galo.
Brote en Lavalle: las autoridades identificaron el patógeno como norovirus, altamente contagioso y de rápida diseminación persona a persona. Imagen ilustrativa creada con IA
Las autoridades ya pudieron constatar que se trató de un brote de norovirus, un patógeno altamente transmisible de presencia muy frecuente en escuelas y jardines de infantes, donde las condiciones son propicias para su diseminación.
La directora de Epidemiología de Mendoza, Andrea Falaschi, explicó que este patógeno produce, fundamentalmente, diarrea acuosa, dolor abdominal y vómitos. Tiene un período de incubación de entre 12 y 48 horas, y, habitualmente, la enfermedad dura entre 1 y 3 días. Destacó que la mayoría de los pacientes se recuperan sin complicaciones y es lo que ha sucedido también en esta ocasión.
Las hipótesis sobre la fuente del brote: también se estudia el agua
El agente causal ya está confirmado: Norovirus genotipo II, identificado por RT-PCR en muestras de alumnos de la escuela Galo, sostuvo la funcionaria.
Falaschi menospreció la posibilidad de que la fuente del brote sea el agua, aunque dijo que hay que esperar que avance la investigación. Explicó que norovirus puede transmitirse por agua o alimentos contaminados, pero también, en más del 85% de los casos -y con enorme eficiencia en una escuela-de persona a persona y mediante superficies contaminadas.
“Además, el hecho de que en la Escuela Perón no se haya observado un brote comparable debilita la idea de una fuente hídrica común que estuviera afectando de igual manera a varios establecimientos. El agua forma parte de las fuentes que se investigan, pero hasta el momento no existe evidencia que permita atribuirle el brote”, analizó. Luego agregó: “Tampoco tenemos evidencia de que el agua de los establecimientos sea no potable”.
Norovirus en escuelas: ha habido otros casos recientes en Mendoza
“El norovirus es una de las causas más frecuentes de brotes de gastroenteritis en escuelas, jardines, guarderías y otras instituciones cerradas, justamente porque tiene una gran capacidad de transmisión entre personas y a través de superficies contaminadas”, advirtió Falaschi. “En Mendoza hemos tenido detecciones recientes de norovirus, pero no hemos tenido un brote escolar de esta magnitud”, agregó.
Como conclusión expresó: “Tenemos un brote escolar confirmado de norovirus, de alrededor de 200 afectados, con pico el 10 de septiembre y actualmente en descenso. Hay otros casos gastrointestinales en la comunidad y en otra escuela investigada, pero eso no significa que existan tres brotes escolares ni demuestra una fuente común de agua. La investigación epidemiológica y ambiental debe continuar hasta cerrar el brote”.