La Navidad es la época del año que muchos identifican con momentos felices en la que vuelven a ver a la familia y los amigos. En la que se producen reencuentros muy esperados y en la que compartiremos horas y horas con los seres queridos.
Hay también quienes buscan pasar de maravilla el final de año y adoptan diferentes consejos para no pelear con nadie en Navidad porque presienten que las citas festivas pueden terminar explotando por algún lado.
Ocurre que esas largas horas en la mesa pueden ser muy agradables por esos reencuentros o pueden resultar los momentos más tensos o tediosos del año, sobre todo si hay algún integrante de la familia con el que la relación no es buena. Pero ¿Cómo no pelear con la familia en Navidad?
Cuando llegan estas fechas, a menudo intentamos evitar el conflicto para no chocar con esos miembros de la familia con los que no nos entendemos, con los que las diferencias ideológicas y religiosas son abismales y donde cada quién busca defender lo suyo.
Si bien a nadie le gusta discutir o pelear, el cansancio, el ponerse de acuerdo para preparar la mesa o la limpieza del lugar, pasan a ser el eje de los disturbios. No obstante, hay que entender que el enfado y el conflicto es algo que forma parte de las relaciones más estrechas.
Los tres tips para vivir una Navidad en total tranquilidad
Céntrate en la ocasión
Perdidos en que esté rico el menú de Navidad, los regalos que vamos a abrir en unas horas, si nos hemos gastado mucho o poco, y demás, hemos pasado varios días olvidando el sentido de la Navidad.
Si bien no es lo que más pensamos, puede ayudar a evitar las peleas si nos centramos en el sentido de la fiesta que estamos viviendo, en la oportunidad de estar juntos y en maximizar la importancia del momento.
Los niños por sobre todas las cosas
Los más pequeños de la casa tienen derecho a vivir al máximo la Navidad que, a fin de cuentas, son los que disfrutan la fiesta con más intensidad e ilusión. Pon el eje en ellos, dándoles lugares estratégicos separando a las personas entre las que pueda haber más enfrentamientos e intenta guardar las malas lenguas para no darles un mal ejemplo.
Los temas que debemos evitar
Es un clásico, pero conviene tenerlo en cuenta. Sentémonos a la mesa sabiendo que no se debería hablar de ciertos temas que pueden hacer explotar a un primo o pariente con el que no hay mucho dialogo.
Alguno de los temas a evitar en Navidad pueden ser: religión, sexo, política – sobre todo las últimas elecciones que marcaron una grieta-, el fútbol, entre otros. En cambio, a estos los podemos reemplazar por charlas sobre proyectos a futuro, el trabajo, los amigos en común y los buenos recuerdos entre sí.