Quizás no sabías que podés reutilizar muchos ingredientes de cocina en tus plantas y jardín, como es el caso de la cáscara de limón, que cuenta con valiosos nutrientes para que cada una de tus plantas crezca bonita y, sobre todo, saludable.
En primer lugar, las cáscaras de limón son buenas para eliminar plagas gracias a su acidez y elevado pH, que pueden repeler y acabar con las plagas.
Además, la cáscara de limón es un excelente repelente y abono natural, gracias a su contenido en vitamina C y micronutrientes esenciales para el crecimiento de la planta.
Otra manera efectiva de aplicar las cáscaras de limón es como un herbicida ecológico que ayudará a que desaparezcan plagas y hierbas que crecen cerca de tus plantas.
La mejor manera para aplicar de manera prolija es rallando el limón, pero en caso de colocarlo en rodajas, hará un buen efecto.
El limón sirve como agua de riego
- Poné a hervir medio litro de agua y luego colocá las cáscaras de limón. Dejá en el fuego por 15 minutos.
- Retirás del fuego y esperás a que se enfríe, y luego diluí en medio litro de agua fría.
- Antes de aplicar, hacé una prueba en la hoja o tallo de alguna planta y, si al día siguiente se encuentra en buenas condiciones, podrás aplicarla en el resto de las hojas cada 3 días.
El limón sirve como abono
También podés hacer ralladura de limón y colocarla sobre la tierra de las plantas para abonar su tierra y crezcan más fácil.
El limón sirve como herbicida
- Usá el jugo de dos limones y mezclá la misma cantidad de vinagre (puede ser blanco o de manzana).
- Finalmente, aplicá con ayuda de un atomizador.