La Libertad Avanza convocó a una sesión especial en la Cámara de Diputados para el miércoles 21 de octubre, a las 12, con una agenda que incluye iniciativas sobre discapacidad, endeudamiento familiar, propiedad privada y trazabilidad de medicamentos de alto riesgo.
La convocatoria, impulsada por el oficialismo apunta a ordenar el debate parlamentario y debilitar el intento de la oposición de reunir quórum el 15 de octubre para avanzar contra el DNU 70/23.
El pedido fue encabezado por Gabriel Bornoroni, jefe del bloque libertario en la cámara baja. La estrategia del oficialismo también contempla modificaciones a la Ley de Tierras dentro del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, en un contexto marcado por las negociaciones con los bloques dialoguistas y el reciente fallo de la Corte Suprema sobre la vigencia de esa normativa.
Qué proyectos integran la agenda de la sesión
El temario de la sesión especial reúne varias iniciativas que el oficialismo busca debatir el 21 de octubre. Entre ellas se encuentran dos proyectos que también forman parte de la convocatoria opositora prevista para el 15: la emergencia en discapacidad y la ley sobre endeudamiento familiar.
Además, se incluyeron los proyectos de inviolabilidad de la propiedad privada, trazabilidad de medicamentos de alto riesgo y vandalismo rural.
En cambio, quedó afuera la iniciativa de defensa de la soberanía nacional, que propone fortalecer la posición del estado argentino sobre las Islas Malvinas y sus recursos naturales, además de introducir cambios en el sistema de seguridad nacional y en el aparato de defensa.
La composición del temario refleja la intención del oficialismo de concentrar el debate en una agenda legislativa propia y evitar que la discusión parlamentaria quede dominada por el intento opositor de cuestionar el decreto de necesidad y urgencia.
La Ley de Tierras, en el centro de la estrategia oficialista
Uno de los puntos centrales de la convocatoria es el proyecto de Inviolabilidad de la propiedad privada, que incorporaría una versión atenuada de las modificaciones a la Ley de Tierras.
Para avanzar con esa iniciativa, se prevé un plenario de las comisiones de asuntos constitucionales y legislación general para el miércoles a las 16, con el objetivo de emitir dictamen en un trámite acelerado. La propuesta es introducir cambios en el texto y devolverlo al senado, donde ya cuenta con media sanción.
El gobierno mantiene una posición favorable a eliminar restricciones a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. Sin embargo, la estrategia habría virado hacia una alternativa más moderada ante las dificultades políticas para avanzar con una derogación completa de la normativa.
La intención es evitar que la discusión sobre la propiedad de tierras rurales se convierta en un factor que facilite un avance opositor más amplio contra el paquete de desregulación económica impulsado mediante el DNU 70/23.
El fallo de la corte suprema y el futuro de la sesión opositora
La decisión de la Corte Suprema de dar curso a una cautelar solicitada por la organización Árbol de Pie, que permitió reponer provisoriamente la vigencia de la Ley de Tierras, modificó el escenario parlamentario.
El fallo habría contribuido a reducir los incentivos de algunos diputados de bloques dialoguistas para acompañar la convocatoria opositora del 15 de octubre. La restitución provisoria de la norma les ofrece una alternativa para evitar una discusión más amplia sobre el decreto de desregulación.
En ese contexto, el oficialismo aguardó la resolución judicial antes de solicitar la sesión especial del 21 de octubre. La decisión busca aprovechar el nuevo escenario para reunir apoyos alrededor de su propia agenda y limitar las posibilidades de que la oposición avance con una ofensiva parlamentaria contra el DNU.
Negociaciones con los bloques dialoguistas
La disputa por el calendario legislativo depende, en buena medida, de la posición que adopten los bloques dialoguistas, cuyos votos resultan relevantes para alcanzar el quórum y reunir mayorías en la cámara baja.
La convocatoria oficialista busca ofrecer una agenda alternativa que permita ordenar las negociaciones y reducir el respaldo a la sesión opositora. La emergencia en discapacidad, el endeudamiento familiar y los cambios vinculados con la propiedad privada aparecen como algunos de los temas centrales de esa estrategia.
El resultado de las negociaciones determinará si la oposición logra avanzar con su convocatoria del 15 de octubre o si el oficialismo consigue concentrar el debate parlamentario en la sesión del 21.
De esta manera, el calendario de diputados se convirtió en un nuevo escenario de disputa política, en el que el tratamiento de proyectos sociales y económicos se cruza con la discusión sobre el alcance y la continuidad del DNU 70/23.