La cuestión no pasa, entonces, solamente por la cilindrada del vehículo. Un cuatriciclo de menor potencia no queda automáticamente habilitado para circular por cualquier calle. Las condiciones técnicas y la habilitación correspondiente son determinantes.
La propia Provincia había explicado que los cuatriciclos presentan una particularidad que los diferencia de otros vehículos: tienen un centro de gravedad elevado y un ancho de trocha reducido, una combinación que puede comprometer su estabilidad ante determinadas maniobras, especialmente a velocidades elevadas o ante cambios bruscos de dirección.
El casco es obligatorio
La reglamentación de la Ley 9024 establece expresamente el uso obligatorio de casco para quienes circulan en cuatriciclos, además de motocicletas, ciclomotores, triciclos, cuatriciclos cabinados y otros vehículos de características similares.
El casco debe utilizarse correctamente abrochado.
El Gobierno de Mendoza también advierte que los vuelcos constituyen uno de los riesgos característicos de estos vehículos. El problema no se limita a la caída del conductor: el propio peso del cuatriciclo puede terminar golpeando o atrapando a sus ocupantes.
Por eso, aun cuando la velocidad no sea elevada, una maniobra brusca o una pérdida de estabilidad puede tener consecuencias importantes.
¿Puede manejar un cuatriciclo un adolescente?
Este es otro de los puntos que suelen aparecer cuando se producen accidentes con menores.
La normativa de licencias establece categorías y edades determinadas. La información oficial de Mendoza señala que los menores de 16 años no pueden conducir cuatriciclos. A partir de los 17 años puede accederse a categorías superiores de licencia, pero la habilitación concreta depende del tipo de vehículo y de su cilindrada, además de los requisitos correspondientes.
Por eso, tener 17 años no significa automáticamente estar habilitado para conducir cualquier cuatriciclo.
La diferencia es importante para analizar un caso concreto. Para determinar si un conductor estaba autorizado no alcanza con conocer su edad: también deben revisarse la categoría de licencia, las características del rodado y el resto de la documentación exigible.
En el caso de Buen Orden, será justamente la investigación la que deberá establecer si esas condiciones se cumplían. No corresponde presumirlo a partir de la edad de la víctima.
Cuatriciclos en Mendoza: qué dice la ley y por qué siguen siendo protagonistas de accidentes graves. (Prensa MInisterio de Seguridad)
Un historial de accidentes graves
Los antecedentes muestran que el problema no se concentra en un solo departamento ni en un determinado tipo de escenario.
En Junín, en noviembre de 2025, una mujer de 34 años sufrió un accidente mientras conducía un cuatriciclo y resultó con una fractura de columna vertebral. Debió ser trasladada al Hospital Central para una intervención quirúrgica.
También en Junín, en febrero de 2023, una niña de 8 años sufrió heridas graves después de caer de un cuatriciclo en el que viajaba junto a una adolescente de 13 años. De acuerdo con la información publicada entonces, el accidente se produjo cuando intentaron esquivar unos perros que se cruzaron en el camino.
En San Rafael, en marzo de 2026, un adolescente sufrió politraumatismos después de chocar el cuatriciclo que conducía contra un árbol en la zona de Las Paredes.
Otro episodio ocurrió en enero de este año en El Nihuil, también en San Rafael. Un hombre perdió el control del rodado, volcó y quedó atrapado debajo del cuatriciclo. Sufrió un traumatismo encéfalo craneano severo y fue internado en terapia intensiva.
Los antecedentes también incluyen accidentes fatales. En octubre de 2019, un hombre de unos 40 años murió después de volcar con un cuatriciclo en los médanos de la Laguna del Rosario, en Lavalle.
Y en enero de 2010, en Goudge, San Rafael, murió un niño de 7 años que viajaba en un cuatriciclo conducido por su hermana de 12 años. El rodado chocó contra un camión.
Son episodios diferentes, ocurridos en circunstancias también diferentes. No permiten establecer por sí solos una estadística provincial ni atribuir todos los accidentes a una única causa. Sí muestran, sin embargo, que los vuelcos y pérdidas de control de cuatriciclos han producido durante años consecuencias graves en distintos puntos de Mendoza.
Un vehículo pensado para usos específicos
Parte de la confusión surge porque el cuatriciclo tiene características que lo hacen atractivo para usos recreativos, rurales o deportivos, pero eso no significa que pueda ser utilizado como cualquier otro vehículo en una calle.
Un documento de recomendaciones elaborado por el Gobierno de Mendoza advierte que los cuatriciclos presentan restricciones particulares para su circulación y señala que, en ausencia de la documentación y elementos correspondientes, no deben utilizarse en la vía pública. También destaca la necesidad de contar con seguro de responsabilidad civil.
La normativa provincial, además, contempla que los vehículos deben reunir condiciones técnicas de seguridad. El decreto reglamentario establece requisitos específicos para cuatriciclos, entre ellos condiciones de los neumáticos y otros elementos vinculados con la seguridad del rodado.
Esto introduce una segunda dimensión del problema: no alcanza con que el conductor sepa manejar. También importa qué vehículo está utilizando, en qué condiciones mecánicas se encuentra y en qué lugar está circulando.
El contraste entre los lugares donde habitualmente se utilizan los cuatriciclos y las calles donde eventualmente aparecen es central.
Mendoza tiene una extensa tradición de utilización recreativa de estos vehículos en zonas de montaña, médanos y otros espacios destinados a actividades deportivas. El propio Gobierno provincial señaló años atrás que su uso se concentra principalmente en áreas recreativas de montaña y en el Sur provincial.
Pero una cosa es utilizar un cuatriciclo en un espacio específicamente destinado a esa actividad y otra es circular por una calle urbana o por una vía pública.
La Ley 9024 establece precisamente la infracción de circular por la vía pública con este tipo de vehículos cuando no cumplen las condiciones técnicas exigidas.
Y la reglamentación agrega las exigencias de seguridad correspondientes.
Por eso, después de un accidente como el de Buen Orden, una de las preguntas que necesariamente deben responder las autoridades es qué vehículo era, qué documentación tenía, qué habilitación correspondía y si el lugar donde circulaba estaba permitido para ese tipo de rodado.
No son cuestiones menores. Forman parte de la reconstrucción del hecho.
Qué debe determinar ahora la investigación
La muerte de Agustina Spisso todavía no permite sacar conclusiones sobre las causas del accidente.
La investigación deberá establecer la mecánica del siniestro y, entre otros aspectos, determinar las condiciones del cuatriciclo, la trayectoria que realizó, las características de la calle y las circunstancias previas a la pérdida de control.
También deberá determinarse la documentación del rodado y la habilitación correspondiente, además de las condiciones de seguridad que presentaba.
La Ley 9024 establece que cuando se produce un fallecimiento en un accidente de tránsito, las actuaciones correspondientes son instruidas por la Policía de Mendoza, con la intervención de la autoridad judicial competente.
En otras palabras, el accidente de Buen Orden no puede ser explicado solamente por el hecho de que una adolescente conducía un cuatriciclo. La investigación deberá establecer qué pasó y si existió alguna infracción o circunstancia que haya contribuido al desenlace fatal.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner en escena una discusión que excede a una sola familia y a un solo departamento: el uso de cuatriciclos en Mendoza, los límites de su circulación y la dificultad de controlar vehículos que, por sus propias características, pueden convertirse en protagonistas de accidentes de extrema gravedad.