Mientras personal policial aún busca a los tres detenidos que se fugaron este miércoles de una comisaría de Guaymallén, se han iniciado dos investigaciones –una interna; otra judicial- al tiempo que el asunto llegó a la Legislatura provincial, donde el Pro presentó un proyecto de pedido de informes para que el Ministerio de Seguridad y Justicia aporte detalles sobre la evasión.
Los detenidos que se fugaron son Eduardo Gerónimo Sosa (18), Juan Manuel Safie (37) y Luis Alberto Berrio (38), quienes hasta ayer estaba alojados en la comisaría 25 de San José por los siguientes hechos: la sustracción de una escalera, el robo de un teléfono celular y por circular en una motocicleta con pedido de secuestro.
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Eduardo Gerónimo Sosa (18), uno de los evadidos de la Comisaría 25.
Tras conocerse la noticia, la investigación del Ministerio Público Fiscal quedó en manos de la Fiscalía Correccional, a cargo del fiscal Gustavo Stroppiana, quien se encuentra tomando declaraciones y realizando otras medidas y, por el momento, no ha detenido ni imputado a ninguna persona.
En cuanto al expediente que abrió la Inspección General de Seguridad (IGS), se informó que son cuatro los policías que, al momento de la evasión, estaban encargados de la custodia de los tres detenidos y que ahora se encuentran sumariados.
Ayer mismo Marcelo Puertas, jefe de la IGS, concurrió a la comisaría ubicada en San José para inspeccionar las instalaciones y pudo ver el pequeño boquete realizado por los presos sobre una pared, que habría sido afectada por la humedad, facilitando así la realización de agujero. El trabajo realizado por los evadidos no fue escuchado por los cuatro policías encargados de custodiar la comisaría.
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Juan Manuel Safie (37), uno de los evadidos de la Comisaría 25.
La IGS tomó datos sobre la inacción de los uniformados durante la noche, detectando que no se habrían cumplido las inspecciones de las celdas hasta cerca de las 6.30, cuando llegó al lugar un superior que había estado patrullando las calles y tomó notas de la evasión de tres sujetos.
Según creen, los presos habrían utilizado alguna herramienta para hacer el trabajo y, tras salir de la celda, consiguieron ganar la calle escalando algunas paredes y llegando a las casas vecinas para luego quedar en libertad.
La evasión dio pie para que el caso llegara a la Legislatura provincial. Allí el senador provincial Gabriel Pradines (PRO) presentó un proyecto de pedido de informes “para que el Ministerio de Seguridad y Justicia brinde información detallada y precisa sobre los hechos ocurridos en la Comisaría 25”.
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Luis Alberto Berrio (38), uno de los evadidos de la comisaría 25.
Fugados del calabozo
El miércoles por la mañana, los uniformados de la dependencia policial descubrieron un boquete en una pared del sector de calabozos, que se comunica con el patio interno. Por allí habían salido los tres sujetos para luego ganar la calle, sin ser vistos ni oídos por los policías que custodiaban el lugar.
Tras el descubrimiento se activó el protocolo de seguridad y se difundieron las características de los evadidos por las frecuencias policiales. En ese operativo participaron efectivos de la Unidad de Investigaciones Departamentales, personal del sistema de cámaras y Policía Científica.