Después del devastador terremoto de Northridge de 1994, Joe y Dolores Rivera necesitaban reconstruir su vivienda en Fillmore, California. La solución elegida resultaba poco convencional: en vez de utilizar la habitual estructura de madera, voluntarios de Habitat for Humanity trabajaron con enormes bloques que contenían residuos de espuma plástica reciclada.
El resultado llamó la atención incluso de quienes participaban de la obra. Muchos nunca habían construido una casa antes y, aun así, consiguieron levantar la estructura RASTRA en unos tres días.
El sistema había sido desarrollado originalmente en Austria durante la década de 1970 y recién comenzaba a ganar espacio en Estados Unidos.
Los bloques contienen hasta vasos y embalajes de espuma reciclados
RASTRA utiliza espuma de poliestireno triturada mezclada con cemento y un componente aglutinante. Según la cobertura del Los Angeles Times, el material estaba compuesto en gran proporción por plástico espumado reciclado procedente de elementos como vasos descartables y materiales utilizados en embalajes.
La mezcla se moldea previamente en piezas de grandes dimensiones que recuerdan a bloques de construcción gigantes y huecos.
El procedimiento funciona de esta manera:
- Los grandes bloques RASTRA se apilan hasta formar las paredes.
- Las piezas se unen entre sí mediante un adhesivo espumoso.
- Por las cavidades interiores se introducen barras de acero de refuerzo.
- Finalmente se vierte hormigón dentro de los huecos.
- Una vez consolidada la estructura, las superficies pueden recibir estuco u otros revestimientos exteriores e interiores.
El resultado no es, por lo tanto, una vivienda realizada únicamente con plástico reciclado. La espuma forma parte del bloque permanente, mientras el acero y el hormigón aportan gran parte de la resistencia estructural.
Voluntarios sin experiencia pudieron trabajar con las piezas
Una de las características que interesó a Habitat for Humanity fue precisamente la relativa sencillez de montaje.
Ray Toews, uno de los voluntarios que participó de la construcción en Fillmore, admitió entonces que prácticamente no sabía qué estaba haciendo al comenzar, pero aseguró que aun alguien como él podía incorporarse y colaborar con la obra.
Eso no implica que una casa completa, con instalaciones, aberturas, terminaciones y equipamiento, pueda quedar lista para habitar en tres días. Lo excepcional fue la rapidez con la que pudo levantarse la estructura basada en los bloques, una de las fases más importantes de la obra.
El sistema también buscaba resistencia al fuego y a los terremotos
La utilización de RASTRA en California no surgió únicamente por una cuestión ambiental.
La vivienda de los Rivera había sido destruida por un terremoto y, al mismo tiempo, otra familia de la zona buscaba reconstruir después de haber perdido su casa en un incendio. El fabricante promovía los bloques por su capacidad aislante y por encapsular la espuma dentro de una matriz mineral poco combustible.
Ya en aquella época se estudiaba también cómo respondía el sistema a movimientos sísmicos.