No será difícil coincidir en este tema. Javier Alejandro Mascherano fue el mejor jugador de la Selección argentina a lo largo de la Copa del Mundo Brasil 2014. Sus quites, la marca constante, el esfuerzo interminable y las salvadas agónicas quedarán por siempre en el reconocimiento del hincha albiceleste, que lo adoptó como figura y símbolo de un equipo que entró en la historia grande del deporte universal.
"Lamentablemente el dolor va a ser de por vida porque ésta era nuestra oportunidad. Igualmente estoy orgulloso de haber integrado este grupo que dio todo", afirmó apenas terminado el asunto.
El "Jefe", un santafesino surgido en River Plate, brilló en nuestro país, así como en Brasil, Inglaterra y España. En la Copa del Mundo que acaba de culminar fue el capitán sin brazalete, la voz de mando y el ejemplo de autosuperación permanente para sus compañeros y todo aquel que lo viera jugar.
El Balón de Oro fue para Lionel Messi, pero la sensación de muchos es que el pueblo argentino agradecerá a Mascherano cada vez que se recuerde su performance en esta competición y, por supuesto, lo incluirá en el grupo selecto de la grandes glorias.