Lola Mora: sus esculturas son reconocidas en todo el mundo

La artista de la “Fuente de las Nereidas”, de la ciudad de Buenos Aires, tuvo que vivir batallando con sus detractores en el país.

Lola Mora: sus esculturas son reconocidas en todo el mundo
Lola Mora: sus esculturas son reconocidas en todo el mundo

Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández, quien pasó a la historia como Lola Mora, nació el 17 de noviembre de 1866 en el Norte de nuestro país. Siendo muy joven inició sus estudios de dibujo y pintura. Hacia 1897 resultó becada en Roma por el gobierno nacional, decidió entonces dedicarse a la escultura. El talento de esta tucumana desbordaba de tal modo que sólo seis años después -ya en Argentina- realizó la famosa "Fuente de las Nereidas".  

Dicha obra escandalizó a la sociedad de entonces, pues se observaban cuerpos desnudos en una época donde las mujeres sólo mostraban los tobillos. Pero nuestra protagonista no se inmutó, siguió esculpiendo y señaló:  "No pretendo descender al terreno de la polémica; tampoco intento entrar en discusión con ese enemigo invisible y poderoso que es la maledicencia. Pero lamento profundamente que el espíritu de cierta gente, la impureza y el sensualismo hayan primado sobre el placer estético de contemplar un desnudo humano, la más maravillosa arquitectura que haya podido crear Dios".

Contó siempre con el apoyo de Julio Argentino Roca, por lo que se la vinculó amorosamente a él. Parte de la prensa también la defendió: "A los críticos dispépticos -leemos en un ejemplar contemporáneo de "Caras y Caretas"- que todo lo hallan chocante o criticable en la inmensa Babel sudamericana. Lola Mora, la inteligente compatriota, ha dado cima, con viril esfuerzo, a una obra digna de figurar en 
cualquier capital del mundo". Carlos Pellegrini la bautizó "madrina de la Patria".

Mientras trabajaba intensamente en su fuente ganó un concurso a nivel internacional. Se solicitó a los artistas del mundo bocetos para levantar un monumento en memoria de la reina Victoria -de Inglaterra-, en Melbourne, Australia. Mora envió una propuesta y ganó. Su talento era reconocido en el mundo. "Si el resultado del concurso representa para Lola Mora un triunfo indiscutible, para sus compatriotas constituye una grata satisfacción y un motivo de orgullo, pues no son las glorias artísticas, las que hasta hoy nos han dado más fama. Lola Mora conquista para el arte nacional positivos triunfos que congratulan el ánimo", señala la prensa de entonces.  

La fuente fue inaugurada el 21 de mayo de 1903 las 16 hs. Contó con una concurrencia inmensa de curiosos y admiradores. Además de autoridades políticas. Al correr el velo, el sol dio de lleno en las blancas figuras que la constituyen. La la belleza de aquellos cuerpos suaves, esculpidos en piedra con majestuosidad y perfección, impresionó a todos tal como hace aún con quienes la observan perdida en la cotidianidad porteña. Lola se encontraba radiante, feliz, palpando su trascendencia. En su vida personal fue tan libre como a través del arte. Se casó con un hombre menor que ella para separarse y trabajaba con pantalones, todos hechos que escandalizaban. Con la muerte de Roca, gran protector y mecenas, Lola fue castigada por quienes lo odiaban. Llegaron a retirar algunas de sus obras. Mientras que la "Fuente de las Nereidas" fue enviada a un lugar con menor visibilidad. Su popularidad menguó, no así su estrella. Hoy, nadie recuerda a aquellos revanchistas mediocres, pero sí a Lola.  

Una combinación de pobreza y enfermedad la llevaron a refugiar sus últimos años en casa de sus sobrinas. Por momentos perdía la conciencia y escapaba. Cada año era consumida, ante la mirada impotente de sus seres queridos.

Mora Murió el 7 de junio de 1936, postrada en una cama. El diario de los Mitre la despidió épicamente: "El decidirse por el arte ya había significado una proeza, recordemos la fecha de sus comienzos y su actuación inicial. Mujer y escultora parecían términos excluyentes. Los prejuicios cedieron, sobrepujados por la evidencia de su obra".

Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández alguna vez expresó "El arte es la respuesta del hombre a la naturaleza y su superación", su propia vida fue muestra de aquello

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