El Papa Francisco bautizó ayer a 33 bebés en la Capilla Sixtina y dijo a sus madres que deberían sentirse libres de poder amamantarlos cuando lloren porque tienen hambre.
“Madres ustedes pueden dar leche a sus hijos, incluso ahora, si ellos lloran porque tienen hambre, amamántenlos, no se preocupen”, dijo el Pontífice, de acuerdo a un texto preparado.
El texto escrito para su misa contenía la frase “denles leche”, pero el Papa la cambió para utilizar el término italiano “allattateli”, que significa “amamántenlos” y agregó que las mujeres no deberían dudar en hacerlo.
Mientras algunos de los 13 niños y 20 niñas lloraban en la habitación famosa por los frescos de Miguel Ángel, el Papa Francisco pidió a los fieles que recordaran a las madres pobres de todo el mundo. “Desafortunadamente, hay muchas que no pueden alimentar a sus hijos”, dijo.
Incluso antes de leer la homilía, al menos una de las madres fue vista amamantando a su bebé, quizás tras recordar que el Papa había usado palabras similares en el pasado sobre el tema.
El bautismo es el sacramento a través del cual una persona - en la mayoría de los casos siendo bebé - es iniciada en la fe católica. El pontífice derramó agua sobre la frente de los niños como parte del ritual.
Hoy, el Pontífice tiene previsto partir a un viaje de ocho días a Sri Lanka y Filipinas, su séptima gira internacional desde que fue nombrado en marzo de 2013, y su segunda a Asia que, según declaró, es una prioridad de su papado. Lanacion.com y Télam