El sueño de Horacio Zeballos llegó a su fin. Al marplatense al que le sobraban motivos para sonreír, tanto adentro como afuera de la cancha, quedó eliminado de los octavos de final del Masters 1000, en Miami. Fue 7-5 y 6-3 para el belga David Goffin (15°), tras una hora y 25 minutos de juego.
Zeballos tuvo un buen arranque. Firme con su saque le jugó de igual a igual a un rival muy poderoso, y hasta se permitió algunos lujos. Como ese mágico drop que lo puso 5-4 arriba. Pero, se sabe, los errores en este nivel se pagan caro. Fue en el 11° game cuando Cebolla cedió su servicio y Goffin pasó por caja. En un abrir y cerrar de ojos, el belga derrumbó el castillo de ilusiones de Zeballos.
En el segundo set, Zeballos -que ya había tenido complicaciones con su primer servicio-, mostró dificultades para manter su saque. Le costó 10 minutos conservarlo e irse con la ventaja inicial. Desde ahí, todo se le hizo cuesta arriba. Porque Goffin ganó la confianza que el marplatense ya había perdido.
La paridad del segundo juego se rompió en el quinto game, después de tres errores de un agotado Zeballos. Entonces, Goffin mantuvo el ritmo, jugó a su gusto y se metió entre los ocho mejores.
Zeballos, por su parte, deberá enfocarse en lo que sucede en su casa, porque Emma lo está esperando. Sofía Menconi, la esposa del tenista, está embarazada de ocho meses y aguarda por la llegada de su hija para el 10 de abril.
En la próxima instancia, cuartos de final, Goffin jugará con el ganador del encuentro entre Novak Djokovic y el austríaco Dominic Thiem. El torneo estadounidense es el segundo Masters 1000 de la temporada y reparte más de seis millones de dólares en premios.