Espectáculos Lunes, 26 de agosto de 2013 | Edición impresa

¿Cómo será el show de Violetta en Mendoza?

La cantante y actriz Martina Stoessel llegará en octubre a nuestra provincia con el mismo espectáculo que viene presentando desde julio, con entradas agotas en el teatro Gran Rex.

Por Eugenia Perrella- CC
Son casi tres cuadras de cola que esperan la apertura del teatro, a las dos de la tarde, para una de las 75 funciones que Violetta tiene programadas, con entradas hiperagotadas, en el Gran Rex porteño. Son centenares de fanáticas (varones hay pocos) de todas las edades que pugnan por ver a la indiscutible ídola teen del momento, protagonista de la exitosísima serie de Disney Channel que lleva el mismo nombre.

Los vendedores ambulantes le ponen el pecho al frío invierno porteño y ofrecen de todo a las niñas y a sus madres. Todo para comprar. Disfraces, sombreros, pulseras, vinchas, carteritas, collares, posters; todos con la cara de Martina Stoessel, una adolescente de 16 años que siempre quiso ser actriz y cantante y que hoy, según ella misma dice, no puede creer todo lo que le está pasando.

Obviamente, el teatro porteño se llena, no sobra ni una entrada, y las chicas esperan ansiosas ver a los protagonistas de la serie que desde hace poco más de un año las acompaña y las fanatiza a la hora de la merienda. “Mamá, decime que no estoy soñando”, dice ilusionada una niña de 7 años. La mamá la besa y sonríe, y sabe que esa sensación se repite de a decenas en todo el teatro. Es que “Violetta en vivo” está por comenzar. Desbordan las ilusiones, emociones, sentimientos, sensaciones.

Mucho se podría decir y analizar para explicar tanto éxito (las entradas para las 60 primera funciones del Gran Rex se agotaron antes del estreno, lo que suma unos 180.000 espectadores, casi como llenar tres estadios de River), pero más sencillo es tratar de entenderlo al ver a Martina (o Tini, como la llaman sus admiradoras) en el escenario. 

Cada uno a lo suyo

Tanta seguridad y un carisma envidiable podrían explicar, apenas para comenzar, de dónde nace el rotundo éxito Violetta/Martina. 

Hay que destacar también que los otros protagonistas tienen su acompañamiento justo para hacer que este fenómeno crezca. Cada uno en su porción necesaria. Ya sean los galanes y enamorados de Violetta, el tierno y comprensivo León (Jorge Blanco), el competitivo y avasallante Diego (Diego Domínguez); las amigas, las generosas Camila (Candelaria Molfese) y Francesca (Lodovica Comello), y las “malas”, Ludmila (Mercedes Lambre), que tiene tanto éxito en ese rol como Violetta por ser romántica y soñadora, y su sometida amiga Naty (Alba Rico).

El show, como la serie televisiva, gira en torno al estudio de música On Beat y un concurso en el que deben presentar una canción, la mejor. Ahí comienzan los conflictos. O si gana un tema de amor, o si triunfa uno de chicas, o si el de chicos gusta más, o si las maldades y mentiras de Ludmila tienen éxito y entorpecen la suerte de la querida Violetta.

Todos los temas y más

Para no dejar al azar una mínima dispersión, el show arranca bien arriba, con Violetta y compañía cantando “Hoy somos más”, el éxito de la segunda temporada. Después pasa, con un vestuario que cuida el estilo de cada protagonista y un importante despliegue técnico y de luces, por casi todos los temas de la primera temporada y algunos de la segunda, esos que son éxito de ventas y ya alcanzaron varios discos de platino. Así el show mantiene cantando y bailando al teatro repleto. No sólo el público infantil y preadolescente sabe las canciones, las mamás también se animan y tararean de principio a fin esos temas que escuchan diariamente hasta el cansancio.

Los galanes se enfrentan por el amor de la protagonista y demuestran sus condiciones arriba del escenario. Las chicas alientan al bueno de León cuando canta y baila “Voy por ti”, aunque Diego no se queda atrás con “Yo soy así”. Pero el duelo romántico lo gana León, cuando canta junto con Violetta “Podemos” y con un final que hace suspirar a todo el teatro. Las malas también tienen lo suyo y lo demuestran con “Peligrosamente bellas”. Las amigas de Violetta la acompañan, la conocen, y se lucen con “Junto a ti”.

El gran final

El final del show tiene un despliegue técnico impecable, digno de Disney. Y la sorpresa vuelve a estar a flor de piel. Violetta emociona. Martina se emociona. Las pequeñas, llenas de tanto show, aplauden felices. Algunas gritan y agitan las banderas que compraron en la entrada. No quieren que se termine. De regalo, una lluvia de corazones violetas pinta el teatro. Guardarlos en los bolsillos para llevarlos de recuerdo será una manera de congelar ese instante, de llevar un pedacito de ese show que probablemente nunca olvidarán.