En 2001, el actor Johnny Depp adquirió un pueblo francés del siglo XIX completamente abandonado, ubicado a 27 kilómetros de Saint-Tropez. Para transformarlo en un santuario personal lejos de la presión mediática de Hollywood, desembolsó 10 millones de dólares en obras que convirtieron las ruinas en una residencia de lujo.
El complejo abarca 37 acres de extensión y alberga una casa principal valorada en 43 millones de dólares, equipada con 15 dormitorios y 14 baños de decoración rústica con paredes y pisos de piedra. Además, el predio incluye gimnasio, capilla, casa para el personal, taller y seis viviendas destinadas a huéspedes.
¿Qué instalaciones de lujo tiene el refugio de Johnny Depp en Francia?
Entre las instalaciones dedicadas al ocio destacan dos piletas de natación, un parque para andar en patineta y un taller de arte rodeado de vigas de madera expuestas donde el artista pinta y expone su colección personal. Sin embargo, la estructura más singular es su cava de vinos subterránea, construida dentro de una cueva como un tributo directo a su personaje del Capitán Jack Sparrow.
En la plaza central de la aldea, el intérprete rediseñó el entorno para crear un espacio gastronómico exclusivo. Allí acondicionó comedores privados que imitan el estilo de un bistró del sur de Francia, nombrando a un restaurante "Chez Marceline" y ubicando al frente un área denominada "Blanchisserie".
¿Por qué Johnny Depp no vendió su pueblo francés y qué relación tiene con Piratas del Caribe?
Pese a la cuantiosa inversión realizada, Depp intentó desprenderse de la finca en múltiples oportunidades. La propiedad salió a la venta por primera vez en 2015 con un precio inicial de 27 millones de dólares. En 2021, la inmobiliaria Sotheby's Realty volvió a ofrecer la aldea por 63 millones de dólares, cifra que posteriormente se redujo a 55 millones durante 2022.
En 2024, diversos informes indicaron que el proceso de venta quedó pausado para emprender nuevas remodelaciones, sin que se registraran posteriores actualizaciones sobre su cotización. Este renovado interés por su patrimonio coincide con las conversaciones activas que el actor mantiene con el productor Jerry Bruckheimer para evaluar su regreso a la franquicia "Piratas del Caribe".