Fatboy Slim regresó a Mendoza y convirtió su presentación en una gran celebración de la música electrónica, con un set de alta potencia, sonido impecable y el particular universo audiovisual que acompaña desde hace años sus shows alrededor del mundo. Un Club Hípico colmado, generaciones distintas compartiendo pista y una energía que se sostuvo hasta el último beat.
La jornada comenzó puntual, a las 17, con el opening set de Alfre Merlo. A las 19, Lolu Menayed tomó el control de la pista y mantuvo el pulso durante las dos horas siguientes, mientras el predio terminaba de poblarse y crecía la expectativa por una de las presentaciones internacionales más esperadas del año.
Alfre Merlo durante su opening set de música electrónica, encargado de poner en marcha la pista desde las primeras horas de la tarde.
Celeste Laciar / Los Andes
Lolu Menayed tomó el control de la cabina en el segundo opening set y preparó el clima para la llegada de Fatboy Slim.
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Un set sin respiro
A las 21 llegó el momento central. Norman Cook apareció detrás de la cabina y “Put Your Hands Up (In The Air)” encendió rápidamente la pista. Desde allí, Fatboy Slim construyó casi dos horas y cuarenta minutos de música sin perder intensidad, enlazando tracks, samples, remixes y mashups a través de transiciones que mantuvieron al público permanentemente conectado con el set.
House, big beat, funk y grooves contundentes se cruzaron en una selección que fue recuperando distintas etapas de su carrera. Pasajes como “Funky Shit”, “Inside (at night)” y “Upside Down It’s Tricky” encontraron una respuesta inmediata entre los asistentes, en una dinámica donde cada referencia reconocible se transformaba rápidamente en celebración colectiva.
Fatboy Slim volvió a Mendoza y convirtió el Club Hípico en una gran pista a cielo abierto, con más de dos horas y media de música, visuales y energía sostenida.
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La potencia del sonido tuvo su correlato sobre las pantallas. Colores saturados, rostros intervenidos, mensajes, imágenes pop y el lenguaje gráfico irreverente característico de Fatboy Slim construyeron un espectáculo paralelo al musical.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la aparición de Lionel Messi en las visuales, que provocó una ovación instantánea y una multitud de celulares apuntando hacia el escenario.
Generaciones unidas por el beat
La otra gran postal estuvo delante de la cabina. Fanáticos que acompañan a Fatboy Slim desde el auge del big beat en los años noventa compartieron espacio con un público mucho más joven. Distintas generaciones, una misma pista y una convivencia atravesada por el baile y el puro disfrute.
Norman Cook desplegó un set de casi dos horas y cuarenta minutos, atravesado por clásicos, mashups y una energía sostenida.
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El universo visual e irreverente de Fatboy Slim acompañó cada tramo de una de las grandes noches electrónicas del año en Mendoza.
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Cook alimentó permanentemente ese ida y vuelta. Gestos, brazos en alto y una conducción precisa de los climas hicieron que el set avanzara como un recorrido continuo, alternando momentos de tensión, explosiones rítmicas y clásicos capaces de ser reconocidos apenas aparecían sus primeros samples.
Fatboy Slim combinó beats, samples y visuales en una puesta de gran potencia que mantuvo a la pista en movimiento hasta el final.
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Otro de los momentos emotivos llegó cuando Fatboy Slim rindió un emotivo homenaje al Indio Solari con un mashup de "Encuentro con un ángel amateur". El público respondió con una ovación, brazos en alto y un coro multitudinario.
A las 23.38, tras casi dos horas y cuarenta minutos detrás de la cabina, llegó el cierre. Fatboy Slim dejó una presentación contundente, celebratoria y visualmente arrolladora. Una noche de adrenalina, nostalgia y presente electrónico que confirmó que, décadas después de irrumpir en las pistas, Norman Cook conserva intacta su capacidad para hacer bailar a una multitud.
La previa de una noche electrónica inolvidable
Desde temprano, el Club Hípico comenzó a llenarse de grupos de amigos, fanáticos y amantes de la electrónica que llegaron para vivir uno de los shows más esperados del año. Looks, encuentros, expectativa y mucha energía marcaron las horas previas a la presentación de Fatboy Slim. Mirá la galería y reviví la previa de una noche que hizo vibrar Mendoza.
David Medina Kaiser y Matías Ruarte disfrutaron de una de las grandes citas internacionales de la música electrónica en Mendoza.
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Celeste Manzur y Martina Orellana, presentes en una noche marcada por los beats, las visuales y la energía de Fatboy Slim.
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Delfina Lozano, Valentina Heredia, Micaela Olivera, Belkys Tejada, Giuliana D'Amico y Diego Lamacchia compartieron una experiencia que reunió a distintas generaciones en el Club Hípico.
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Francisco Pilón, Nicolás Merezca, Tomy Sáenz, Guido Franchetti y Roberto Henderson, en una tarde atravesada por la música electrónica y el puro disfrute.
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Poli Ávalos y Jimena Politino, entre quienes llegaron al Club Hípico para disfrutar del esperado regreso de Fatboy Slim a Mendoza.
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Carla Castellino, Sebastián Arra, Antonella Alessi y Rocío Vázquez, en una de las citas musicales más esperadas del año en Mendoza.
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Guillermo Suárez y Gisela Amat disfrutaron del potente despliegue sonoro y audiovisual que Fatboy Slim presentó ante un Club Hípico colmado.
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Camila Saintandre, Pilar Salinas, Lucía Zuloaga y Narella Varrenti posaron en uno de los spots del evento antes de sumarse a una pista que vibró durante toda la noche.
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Orlando Tirapu y Emilce Campigotto, en la previa de este gran evento de la música electrónica.
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