25 de agosto de 2026 - 11:51

El director de "Gutiérrez is mai neim" con Darío Barassi: "Es la peor persona que podría ser este personaje"

La seria que llega este miércoles a Disney+ sigue a dos policías bonaerenses que deberán resolver el asesinato de un embajador ruso.

En medio de un camino tan imponente como desolado de Salta, uno de los camiones de rodaje de Gutiérrez is mai neim, la nueva serie de Disney, se apuna por la altura. Mientras el equipo estadounidense analiza una solución de gran escala, un argentino corta una cebolla, la pone sobre el radiador y consigue que el vehículo vuelva a arrancar. La anécdota, que Jesús Braceras recuerda entre risas, resume la esencia de su ficción: esa simpleza argentina que, según el director, logra hacer todo mejor.

Los Andes dialogó en exclusiva con Braceras sobre su nuevo policial, una comedia negra de ocho capítulos protagonizada por Darío Barassi y Yayo Guridi que llegará a Disney+ este miércoles. En las entrañas de la historia, dos policías bonaerenses deberán resolver el asesinato del embajador ruso mientras tienen a la CIA respirándoles en la espalda.

"Gutiérrez is mai neim" con Darío Barassi llega este miércoles a Disney+

"Todos somos en este país un poquitito tramposos"

Todos somos en este país un poquitito tramposos y siempre tenemos una justificación para serlo. Buscamos caminos alternativos para hacer cosas. Pero dentro también de todos nuestros defectos tenemos nuestras virtudes y vivezas. Este universo en el que transita la historia no es la excepción y lo que hace, como toda comedia, es parodiar situaciones que están ahí en la realidad”, aclara Braceras.

Jesús, un gran fanático del policial estadounidense de gran impacto y persecuciones rimbombantes, siempre se preguntó, igual que muchos, cómo funcionaría todo eso en Argentina, el reino de las singularidades. Y en un contexto puntual: el bonaerense.

 Jesús Braceras director de

Jesús Braceras director de "Gutiérrez is mai neim" en Disney+

Cómo sería una toma de rehenes, una negociación con informantes o un tiroteo entre fuerzas y narcos, pero conviviendo con los estereotipos regionales, un piquete, tratar con los caranchos o meterse en un cabaret.

Ese fue el germen que dio vida a la historia; sin embargo, faltaba la materialización de sus protagonistas: el subcomisario Roberto Gutiérrez (Barassi), un experto imitador del inglés y con miedo a los perros, y su compañero, el teniente Rubén Torcoletti (Yayo), cordobés fanático del fernet en botella cortada y los sánguches de milanesa.

Darío Barassi, "la peor opción"

Barassi no fue una idea mía, fue una idea de Disney. Cuando me dijeron: ‘Che, ¿qué te parece Barassi?’, básicamente les respondí: ‘Es la peor persona que podría ser esto’”, confiesa mientras se pasa una mano por el pelo desordenado. Y con total sinceridad, justifica: “Digo, a primera vista, no tiene nada, pero nada que ver con el personaje. Y ahí me pareció una gran oportunidad. Me junté con él y le dije que estaba en las antípodas de lo que él es y representa, pero me aseguró que le encantaba el desafío”.

Fue en esa charla en la que pergeñaron que, si iban a jugársela toda, tenían que llevar al extremo a Darío para tener al perfecto Gutiérrez. Casi como un ungimiento para sacar al Barassi “cheto” de Buscando a Nina, tan impregnado en el imaginario colectivo, y darle lugar a este policía de coimas y escritorio, Jesús aseguró que había una característica innegociable: debía ser pelado.

“Darío es muy coqueto, es una persona que cuida mucho su imagen y acá había que dejar todo eso de lado. Sugirió la idea de ponerse algo para disimular la calvicie y le dije: ‘No hay opción, no hay chance de que eso suceda. Tenés que afeitarte la cabeza’”, resuelve.

En el caso de Yayo, la decisión fue más fácil: en cuanto estuvo definido Gutiérrez, había solo una opción posible para su compañero y para encarnar a Torcoletti. El resto del elenco se completó con Juli Savioli, Abian Vainstein y Lucas Molina.

Yayo es el teniente Rubén Torcoletti.

Yayo es el teniente Rubén Torcoletti.

Lejos de verlo como un beneficio, Jesús tuvo un gran desafío al hacer una serie de ficción con dos conocidos humoristas al frente: “Hubo mucho trabajo, tanto con Yayo como con Darío, para contenerlos y alejarlos de lo que ellos son y tratar de que estén siempre en el personaje y no sean ellos”.

Los desafíos de hacer un policial en Argentina

Las otras particularidades de la producción fueron, por supuesto, las escenas de acción. Algunas de ellas se ven en el tráiler: autos que explotan y persecuciones a campo abierto a caballo.

“Básicamente es una cuestión de presupuesto, porque los medios están y la capacidad también. De hecho, acá se filma muchísimo de lo que se ve afuera, lo que pasa es que se simula que es una ciudad de Nueva York o Londres”, revela Jesús sin mucho misticismo.

Para Braceras, el verdadero desafío fue encontrar un equilibrio entre el imaginario de las grandes series policiales y una identidad reconociblemente argentina. La intención era que la ficción tuviera los códigos propios del género, pero que al mismo tiempo se sintiera cercana, urbana y local.

Una escena cómica en un auto alrededor de un sánguche y una mirada cómplice que remite a las tres empanadas de Esperando la carroza; un entramado de detectives con cierta astucia al nivel de “Los Simuladores”; y, por supuesto, el infaltable condimento cordobés anticipan una serie con dos antihéroes nacionales que nadie pidió, pero que tendrán en sus manos evitar un conflicto capaz de escalar hasta una tercera guerra mundial.

“Gutiérrez is mai neim”

“Gutiérrez is mai neim”

Sobre si quedó una puerta abierta para una segunda temporada, anticipa: “Sí, obviamente hay ganas, pero eso dependerá del resultado de la serie y de cómo la reciba el público”.

LAS MAS LEIDAS