La DIA contó con dictámenes de distintos organismos, entre ellos el Departamento General de Irrigación, la Municipalidad de Malargüe, la Dirección de Áreas Naturales Protegidas, la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque y otras dependencias provinciales.
También intervino la Comisión Evaluadora Interdisciplinaria Ambiental Minera (CEIAM), integrada por organismos provinciales, instituciones científicas y académicas, el INTA, el CONICET Mendoza, universidades, Irrigación y la Municipalidad de Malargüe.
El proceso incluyó talleres participativos y una audiencia pública realizada el 6 de diciembre de 2025 en las inmediaciones del proyecto. Según se informó durante el tratamiento legislativo, participaron alrededor de 240 personas y hubo 75 oradores. También se habilitó la presentación de aportes por escrito durante los cinco días hábiles posteriores.
Senadora Jésica Laferte, presidenta de la comisión de Hidrocarburos, Minería y Energía
Dónde está ubicado Cobre San Romeleo
Durante el debate parlamentario también se detallaron las distancias del proyecto respecto de distintos puntos y recursos naturales de la zona. Cobre San Romeleo se encuentra a unos 160 kilómetros en línea recta del kilómetro 0 de la ciudad de Malargüe, a 20 kilómetros del río Grande y a 2,5 kilómetros de la Reserva de La Payunia.
Además, se ubica a 65 kilómetros del río Colorado, a 108 kilómetros de la laguna Llancanelo y a 153 kilómetros del río Salado.
La información contenida en los expedientes y los datos georreferenciados relacionados con flora, fauna, suelo y aire se encuentran disponibles para consulta pública a través de los organismos provinciales correspondientes, según se explicó durante el tratamiento.
Qué controles ambientales establece la DIA
Uno de los principales aspectos destacados durante el debate fueron las condiciones y controles incluidos en la Declaración de Impacto Ambiental.
Entre los requisitos figura la acreditación de la línea de base ambiental antes del comienzo de las actividades, un protocolo para el rescate y protección de fauna, la contratación previa de un seguro de recomposición ambiental y la medición obligatoria de la huella de carbono.
También está prevista la fiscalización de la Policía Ambiental Minera y controles específicos sobre el recurso hídrico.
Antes de cualquier movimiento de suelo, la empresa deberá contar con los permisos correspondientes y con el balance hídrico aprobado por el Departamento General de Irrigación. Además, deberá implementar sistemas de aforo continuo y telemedición.
La DIA incorpora, a su vez, pruebas de estanqueidad e impermeabilización para piletas y escombreras, sistemas de contención secundaria y estudios geoquímicos para descartar riesgos de lixiviación o movilidad de metales.
Durante la construcción y explotación se realizarán controles sobre agua superficial y subterránea, material particulado, ruidos y residuos, además de medidas relacionadas con la protección de los cielos de Malargüe y planes de contingencia sujetos a revisión.
Los controles se extienden a las etapas de cierre y poscierre. Para esa instancia se prevé un plan de recuperación ambiental que deberá ser aprobado anticipadamente y garantías financieras específicas.
El monitoreo continuará hasta que la autoridad ambiental minera determine que el sitio presenta condiciones de seguridad adecuadas. Además, los proyectos deberán actualizar sus estudios de impacto ambiental cada dos años y comunicar cualquier modificación de infraestructura o procedimientos para su evaluación.
El vínculo entre el cobre y la producción agrícola
Otro de los puntos destacados en el tratamiento legislativo fue la posibilidad de que el proyecto genere una vinculación con la actividad agrícola de Mendoza.
Según se explicó en el recinto, Cobre San Romeleo contempla la explotación del cobre presente naturalmente en la roca, su procesamiento en el lugar y la obtención de óxido de cobre. Ese producto constituye la materia prima para una segunda etapa destinada a elaborar sulfato de cobre.
Las sales de cobre se utilizan como fungicidas y bactericidas para prevenir y controlar enfermedades en diferentes cultivos. En Mendoza tienen una aplicación particularmente relevante en la vitivinicultura, donde forman parte del denominado caldo bordelés, aunque también se emplean en producciones frutícolas y hortícolas.
De acuerdo con los datos presentados durante el debate, Mendoza consume alrededor de 1.000 toneladas anuales de estas sales, mientras que San Romeleo podría producir aproximadamente 700 toneladas por año.
Esto permitiría cubrir una parte significativa de la demanda provincial y regional. Durante el tratamiento también se señaló que una proporción importante de estos productos actualmente es importada, por lo que la producción local podría contribuir a reducir costos para los productores.
Las sales de cobre se utilizan como fungicidas y bactericidas para prevenir y controlar enfermedades en diferentes cultivos.
Gentileza Pol/Cony.
Un proyecto de pequeña escala y con empleo en Malargüe
La iniciativa fue presentada durante el debate como un proyecto de pequeña escala. De concretarse las distintas etapas previstas, la explotación podría comenzar entre tres y seis meses después de completadas las instancias correspondientes, según explicó Laferte.
Actualmente, el proyecto cuenta con cuatro personas vinculadas a sus actividades. Para la etapa de explotación se estiman entre 20 y 25 nuevos puestos de trabajo directos. A esos empleos se sumarían oportunidades para proveedores y prestadores de servicios, particularmente en Malargüe y zonas cercanas.
La iniciativa también fue vinculada durante el debate con la posibilidad de articular la actividad minera con otras ramas productivas de Mendoza. La vicegobernadora Hebe Casado había destacado ante las comisiones legislativas la relación del proyecto con el sector agrícola y la posibilidad de generar una articulación entre ambas actividades.
Qué falta para que avance Cobre San Romeleo
Con la aprobación en el Senado, el proyecto de ratificación de la DIA pasó ahora a la Cámara de Diputados en revisión. Allí deberá atravesar el tratamiento correspondiente antes de convertirse en ley.
La semana pasada, las comisiones de Hidrocarburos, Minería y Energía y de Legislación y Asuntos Constitucionales habían recibido a funcionarios de las áreas de Energía y Minería, Ambiente y Agricultura, además de autoridades vinculadas con la fiscalización ambiental.
Durante la sesión también expusieron los senadores Martín Rostand, Armando Magistretti, Félix González, Pedro Serra y Dugar Chappel, quienes se refirieron a distintos aspectos de la iniciativa.
El presidente Provisional del Senado, Martín Kerchner, destacó durante el cierre del debate el trabajo de las comisiones y la cantidad de informes, controles y requerimientos asociados al expediente.
La media sanción no equivale por sí misma al inicio de la explotación: permite avanzar en la instancia legislativa de ratificación de la DIA, mientras el proyecto debe completar el tratamiento en Diputados y cumplir las condiciones y controles establecidos para las siguientes etapas.