El arribo de la primera unidad del tren de pasajeros a la estación de Palmira, San Martín, después de más de 30 años dejó mucho más que una fugaz visita del presidente Alberto Fernández. En una jornada donde el calor otoñal de Mendoza se hizo sentir, las figuras políticas presentes dejaron algunos momentos por demás curiosos.
Abucheados y aclamados
En un clima 100% peronista, donde sonó varias veces la marcha que identifica al partido, la llegada de las autoridades generó vitoreos y abucheos para todos. Aunque en su discurso Alberto Fernández dijo que “no hay que silbar a nadie”, el público se hizo sentir.
El primero en ser nombrado fue el Presidente, quien recibió una incipiente aclamación. Luego, el que se llevó la mayor aprobación fue Sergio Massa, quien no tuvo intervenciones en el evento más que posar para los flashes oficiales. El resto de los funcionarios pasaron sin pena ni gloria, pero los que generaron la reacción negativa de los militantes fueron, obviamente, el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, y el intendente de San Martín, Raúl Rufeil, ambos identificados con la UCR.
¿Dónde se subió Alberto Fernández?
Uno de los grandes interrogantes de la jornada fue dónde fue que se subió al tren Alberto Fernández. Es que el mandatario llegó al departamento de San Martín en helicóptero, mientras que el tren lo estaba esperando detenido en las vías.
Lo cierto es que, cerca de las 14, finalmente la unidad de Trenes Argentinos hizo su triunfal ingreso a la estación de Palmira con Alberto Fernández y el resto de las autoridades a bordo, charlando muy distendidos.
¿Falta de comunicación o exceso de conexión?
Aunque el evento estaba anunciado para las 12 del miércoles, la llegada del tren esperó el arribo de Fernández a Mendoza, algo que sucedió cerca de las 13.30. Pero las que llegaron temprano fueron las referentes del peronismo mendocino, Flor Destefanis, intendenta de Santa Rosa y presidenta del PJ, y Anabel Fernández Sagasti, senadora nacional, quienes protagonizaron el incidente fashion de la jornada.
Como si se tratara de un informe, ambas coincidideorn en ponerse un traje con pantalón y saco de color azul marino y una remera blanca debajo. La diferencia se dio en que la ex reina nacional de la Vendimia había elegido unos zapatos stiletto color nude y la referente del kirchnerismo zapatillas blancas. Además, Destéfanis había sumado una llamativa escarapela en el lado izquierdo de su pecho.
“No piensen que no nos hablamos”, se justificó Sagasti al notar que estaban vestidas iguales. Y al posar divertidas ante las cámaras, agregó: “Es la sinergia”. Mientras que la santarrosina completó: “Estamos conectadas”.
Platea preferencial para ver la llegada del tren
A diferencia de la ubicación que se le dio a los periodistas y las cámaras de los distintos medios de Mendoza, trabajadores ferroviarios de la estación de Palmira lograron una ubicación preferencial para ver el arribo del tren. Es que aprovechando su libre acceso en todo el predio, más de una decena de hombres se subieron a un par de vagones de las unidades de carga y observaron todo el espectáculo desde las alturas.
Sin precio ni fecha definida
Pese a la alegría por la llegada del tren de pasajeros nuevamente a Mendoza, el inicio de los viajes no está definido. De manera extraoficial, fuentes cercanas al poder confirmaron a Los Andes que la frecuencia comenzaría a estar vigente en el mes de abril, aunque difícilmente para los primeros días.
En lo que respecta al precio, tampoco hay definiciones. En off, comentaron que para el tramo que conectará la provincia con Buenos Aires el valor del pasaje estaría más cercano a los $5.000 que a los $3.655 que cuesta como mínimo actualmente el servicio de larga distancia hoy en día.