Independiente Rivadavia necesitaba una nueva muestra de carácter y la mejor manera de conseguirla era dentro de la cancha. El equipo de Alfredo Berti respondió con fútbol, contundencia y personalidad: derrotó 3 a1 a Banfield en el Bautista Gargantini, por el cierre de la fecha 15 del Torneo Clausura de la Liga Profesional l, y consiguió mucho más que tres puntos. La Lepra volvió al triunfo, se metió de lleno en la zona de playoffs y recuperó la confianza justo antes de afrontar una semana especial, con el superclásico mendocino frente a Gimnasia y Esgrima, previsto para este viernes, y la final de la Supercopa Argentina ante Estudiantes de La Plata, el próximo 12 de noviembre.
El presente inmediato exigía una reacción. El conjunto azul llegaba golpeado, con cuatro partidos consecutivos sin victorias y cierta incertidumbre por los resultados, a lo que se sumaban las lesiones de futbolistas importantes dentro de la estructura futbolística de Berti. Necesitaba recuperar sensaciones, reencontrarse con su juego y, sobre todo, volver a ganar. Y lo consiguió en una noche en la que tuvo que sobreponerse a un comienzo adverso.
Si bien terminó construyendo una victoria por una diferencia de dos goles, el partido no resultó sencillo. A Independiente le costó acomodarse en el Gargantini, donde presentó algunas variantes en su esquema, mientras que Banfield llegaba con la ilusión de conseguir un resultado que también le permitiera meterse nuevamente en la pelea por la clasificación.
El equipo de Berti intentó asumir el protagonismo desde el comienzo. Con Ríos, Florentín y Bottari como algunos de los encargados de darle juego y dinámica al mediocampo, la Lepra buscó tomar el control y avisó en sus primeras aproximaciones. Sin embargo, el que golpeó primero fue el Taladro.
A los 9 minutos, después de un tiro de esquina desde la izquierda, Daniele se elevó sin demasiada oposición en el área y conectó de cabeza contra el segundo palo de Bolcato para establecer el 1 a0. El gol visitante cayó como un balde de agua fría y el descontento comenzó a hacerse sentir en las tribunas.
Pero la reacción azul fue inmediata. Apenas dos minutos después, tras un centro preciso de Elordi, apareció José Florentín para elevarse entre los defensores y conectar un cabezazo que terminó en el fondo de la red. El paraguayo marcó el 1-1 y desató la locura en la Catedral. La Lepra encontraba rápidamente la respuesta que necesitaba y volvía a meterse en partido.
La presión alta de los dirigidos por Berti comenzó a incomodar a Banfield, que apostaba a las salidas rápidas y al contragolpe. El desarrollo ganó intensidad y el conjunto mendocino encontró espacios para lastimar.
A los 16 minutos llegó otro golpe de la Lepra. Después de un lateral desde la derecha y una desinteligencia en la defensa visitante, la pelota le quedó a Florentín, que resolvió con una media vuelta y definió para marcar el 2 a1. En apenas unos minutos, el paraguayo había dado vuelta el resultado con un doblete y se convertía en el gran protagonista de la noche.
El partido se abrió y tuvo momentos de ida y vuelta. Banfield intentó reaccionar y llegó a celebrar el empate a través de Lautaro Gómez, pero el tanto fue invalidado por una infracción sobre Bolcato. El arquero mendocino también tuvo intervenciones importantes para sostener la ventaja.
Cuando el primer tiempo se acercaba a su final, Independiente encontró un nuevo motivo para festejar. Tras un despeje defectuoso de Daniele, el defensor terminó enviando la pelota contra su propio arco y marcó el 3-1. Un golpe oportuno para el equipo de Berti, que se marchó al descanso con una diferencia importante y con el partido encaminado.
En el complemento, Banfield adelantó sus líneas y buscó arrinconar a la Lepra. Durante los primeros minutos, el Taladro intentó instalarse en campo rival y presionar en busca del descuento. Sin embargo, entre Elordi, Osella, Villalba y Costa, la defensa azul logró sostener los embates y evitar que el visitante encontrara los caminos para volver a meterse en partido.
Independiente, por su parte, encontró espacios para lastimar de contraataque. Sartori y Arce tuvieron protagonismo en las salidas rápidas y generaron situaciones para ampliar la diferencia, aunque al equipo le faltó precisión en los metros finales para terminar de liquidar el encuentro.
La Lepra no necesitó más goles. Le alcanzó con la contundencia de aquel primer tiempo, el doblete de Florentín y la solidez que mostró para defender la ventaja cuando Banfield intentó reaccionar.
El 3 a 1 terminó siendo un resultado valiosísimo para Independiente Rivadavia. No solamente porque le permitió volver a sumar de a tres y meterse en zona de playoffs, sino también porque recuperó confianza, carácter y tranquilidad en un momento determinante de la temporada.
Ahora, el desafío será trasladar esas buenas sensaciones al partido que paralizará al fútbol mendocino. El viernes tendrá enfrente a Gimnasia y Esgrima, en un superclásico que promete ser histórico. La Lepra llegará con el ánimo renovado, los tres puntos en el bolsillo y una ilusión que volvió a encenderse. Después llegará otro compromiso de enorme trascendencia: la final de la Supercopa frente a Estudiantes de La Plata, el 12 de noviembre.
Independiente Rivadavia vs Banfield- Minuto a Minuto