22 de octubre de 2026 - 02:04

El gol tiene acento mendocino: Martín Pino y Agustín Módica, los artilleros del fútbol argentino

Agustín Módica, con Gimnasia en la Liga Profesional, y Martín Pino, con Godoy Cruz en la Primera Nacional lideran las tablas de goleadores de sus respectivos torneos. Dos historias diferentes que tienen a Mendoza como punto de encuentro.

Dicen que goles son amores, y vaya si lo saben los hinchas de Godoy Cruz y Gimnasia y Esgrima. Porque no hay nada que despierte tanta alegría como una pelota en la red, un grito que se eleva por la garganta y una ilusión que empieza a tomar forma. En Mendoza, Martín Pino y Agustín Módica tienen motivos de sobra para festejar y a fuerza de goles, los dos se treparon a lo más alto de las tablas de artilleros de la Primera Nacional y Liga Profesional.

Uno hace gritar al Tomba y alimenta el sueño de volver a Primera. El otro se convirtió en el hombre gol del Lobo en su regreso a Primera. Dos clubes, dos historias y una misma pasión que hoy pone al fútbol mendocino en boca de todos.

Dos clubes, dos realidades y una misma necesidad, el gol

El 2026 encontró a Godoy Cruz y Gimnasia y Esgrima frente a desafíos muy diferentes, aunque con una necesidad en común: contar con delanteros capaces de transformar las oportunidades en goles y alimentar la ilusión de sus hinchas.

Agustín Módica, el goleador de Gimnsaia y Egrima en el Torneo Clausura.

Agustín Módica, el goleador de Gimnsaia y Egrima en el Torneo Clausura.

El Tomba debió afrontar el golpe del descenso a la Primera Nacional, consumado en noviembre del año pasado, después de 17 años en la máxima categoría. La prioridad pasó a ser la reconstrucción futbolística y la búsqueda del regreso a Primera. En ese camino, Martín Pino se convirtió en una de sus principales cartas ofensivas y en un nombre que los hinchas aprendieron a celebrar cada fin de semana.

Del otro lado está Gimnasia y Esgrima. El Lobo volvió a competir en la máxima categoría después de 43 años, tras consagrarse campeón de la Primera Nacional en octubre del año pasado. El desafío era enorme: adaptarse a la exigencia de Primera, competir y conseguir la permanencia. En esa misión, Agustín Módica encontró su lugar y empezó a pagar con goles la confianza depositada en él.

Con dos fechas por disputarse en sus respectivos campeonatos, ambos equipos todavía tienen objetivos por delante. Godoy Cruz busca mantenerse en la zona de Reducido para seguir soñando con el ascenso, mientras Gimnasia procura cerrar de la mejor manera una temporada que marcó su regreso a la élite. En ese tramo decisivo, los goles de Pino y Módica valen mucho más que un número en la estadística: sostienen ilusiones.

Martín Pino firmó un hat-trick en la goleada de Godoy Cruz y se llevó el mejor recuerdo de la tarde, la pelota del partido, premio a sus tres goles.

Martín Pino firmó un hat-trick en la goleada de Godoy Cruz y se llevó el mejor recuerdo de la tarde, la pelota del partido, premio a sus tres goles.

De Córdoba e Italia a Mendoza, dos caminos hacia el gol

Aunque hoy comparten protagonismo en el fútbol mendocino, las historias de los dos delanteros comenzaron lejos de la provincia y transitaron caminos muy diferentes.

El "Pichi" Módica nació en Villanova d'Albenga, Italia, donde vivió sus primeros dos años. Después llegó a Rosario, la ciudad de origen de su padre, un mediocampista que desarrolló buena parte de su carrera en el fútbol de ascenso. Allí, en Rosario Central, comenzó su formación futbolística y dio los primeros pasos de una carrera que hoy lo encuentra entre los nombres destacados de la Liga Profesional.

Martín, nació en Córdoba y empezó a jugar en Villa Azalais, un club de barrio donde realizó las divisiones inferiores y debutó en la Primera de la Liga Cordobesa. A los 16 años llegó a Instituto, donde continuó su formación y empezó a construir el camino que lo llevaría al fútbol profesional.

Hoy, con 23 años, Módica, y con 28, Pino comparten mucho más que una posición en la cancha. Son delanteros de presencia física, buenos recursos en el juego aéreo y capacidad para definir. El atacante de Gimnasia mide 1,89 metros, mientras que el de Godoy Cruz alcanza los 1,87. Dos delanteros espigados que encontraron en el gol la mejor manera de hacerse un lugar entre los protagonistas.

Godoy Cruz encadenó una racha de siete encuentros sin derrotas y el fútbol mendocino podría recuperar un tercer equipo en Primera División.

Godoy Cruz encadenó una racha de siete encuentros sin derrotas y el fútbol mendocino podría recuperar un tercer equipo en Primera División.

Pino y Módica, arriba en las tablas de goleadores

Los números explican buena parte de este presente. Martín Pino alcanzó los 17 tantos con la camiseta de Godoy Cruz y se convirtió en el máximo goleador del Tomba y de la Primera Nacional. Cada conquista alimenta el sueño de un equipo que busca regresar a la máxima categoría y que necesita de su poder ofensivo para llegar con aspiraciones a la definición del campeonato.

Agustín Módica, por su parte, suma 9 goles (13 en la temporada) en el Torneo Clausura de la Liga Profesional. Es el máximo artillero del Blanquinegro y uno de los delanteros que más se hicieron notar en el regreso del Lobo a Primera. Su rendimiento le permitió ganarse un lugar destacado en una categoría que exige respuestas inmediatas y en la que cada gol puede cambiar el rumbo de un partido.

Una coincidencia con aroma a gol

Los dos ya tienen una coincidencia que merece destacarse, ambos ya firmaron un hat-trick en sus respectivos campeonatos. Agustín Módica convirtió tres goles el 21 de agosto de 2026, ante Gimnasia y Esgrima La Plata, por la sexta fecha, mientras que Martín Pino hizo lo propio frente a Estudiantes de Caseros, en la fecha 34 de la Primera Nacional.

Tres goles en una misma tarde para cada uno, una muestra de su capacidad para marcar diferencias y otra coincidencia entre los dos delanteros que hoy tienen al fútbol mendocino en lo más alto de las tablas de goleadores.

Además, Módica está a dos tantos de alcanzar una marca histórica Mensana en su primera temporada en la máxima categoría. Un registro que podría darle un nuevo valor a una campaña en la que ya se convirtió en uno de los principales protagonistas del equipo mensana.

Pino y Módica tienen edades, recorridos y contextos diferentes, pero hoy comparten la cima de dos competencias que concentran la atención del fútbol argentino. Uno busca devolver al Tomba a Primera; el otro quiere seguir dejando su huella en el Lobo. Los dos responden con lo que mejor saben hacer: mandar la pelota a la red.

El delantero del Lobo festeja junto a Cingolani, quien lo asistió con un centro, el gol del triunfo del Lobo.

El delantero del Lobo festeja junto a Cingolani, quien lo asistió con un centro, el gol del triunfo del Lobo.

El fútbol mendocino también festeja sus goles

Las historias de Pino y Módica son individuales, pero también representan un motivo de orgullo para Mendoza. En una temporada de reconstrucción para Godoy Cruz y de regreso a la máxima categoría para Gimnasia, los dos delanteros se convirtieron en figuras de sus equipos y llevaron el nombre del fútbol provincial a lo más alto de las estadísticas.

Llegaron desde otros lugares, se formaron por caminos distintos y encontraron en Mendoza el escenario para mostrar su capacidad goleadora. Hoy, cada conquista mantiene viva la ilusión de miles de hinchas.

Porque goles son amores, y en Mendoza hay motivos para enamorarse del fútbol. Mientras el Tomba sueña con volver y el Lobo busca afirmarse entre los grandes, Martín Pino y Agustín Módica siguen haciendo lo suyo; inflar las redes, desatar festejos y demostrar que, esta temporada, el gol también tiene acento cuyano.

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