Espectáculos Domingo, 10 de febrero de 2019 | Edición impresa

Willy Crook: “El funk es el primo cretino del rock”

Con los Funky Torinos, el saxofonista y guitarrista concluye la tercera y última noche de este ciclo, pero luego seguirá sonando en Chacras.

Por Martín Castillo - mcastillo@losandes.com.ar

12 años pasó sin decir una palabra. Piensa que cuando no tiene nada que decir no lo hace (a diferencia de muchos otros), pero no significa que no pasen cosas. Es que de hecho, pasaron cosas y ahora Willy Crook vuelve al ruedo de la grabación, sin dejar nunca de recorrer los bares y “antros” en los que tanto disfruta tocar.

La tercera noche del clásico festival del Parque General San Martín tendrá su cierre de la mano de uno de los músicos más relevantes de la joven historia de nuestro rock nacional. De joven con los Redondos de Ricota, participando con los Abuelos de la Nada y colaborando con artistas de la talla de Charly, Riff y Rita Marley, el joven experimentado del funk nacional no deja de patear fuerte el tablero y presentará su nuevo trabajo discográfico en la noche del lago.

 

Enfrentado a una nueva era no hay razón para no abrirse a lo que trae consigo. Ve en la gente que lo rodea su energía para entregar nueva música, y prepara todavía más: “Entre noviembre y diciembre estuve grabando un disco que voy a presentar ahora en el festival. Lo estamos terminando de masterizar y verá la luz en físico y digital. En físico es lindo tenerlo, es un negocio redondo con un agujero en el medio”, ríe emocionado al saber que estará tocando frente al reflejo de las luces en el medio de un gran espejo de agua.

-Tuviste un largo tiempo sin producir de nuevo hasta 2016. ¿Y ahora, qué te llevo a grabar?

-Como soy muy joven hace muchos años, cincuenta más o menos, todo está por empezar, esa es la sensación. Esta banda con la que estoy me estimula mucho para hacer música. Hemos estado tocando mucho en el interior en los últimos años y es como volver a empezar dignamente. Tuve un espacio vacío todo ese tiempo en el que felizmente no hablé porque no tenía nada para decir, porque cuando no sé qué decir siempre hablo, como la mayoría de los seres humanos.

-¿Sos un meláncolico del sonido o te abrís a lo nuevo que suena?

-Trato de vivir la música más o menos al día. El presente es la electrónica desde hace rato, o la concomitancia de lo electrónico en lo que tocás. Como recurso es algo que no podés desaprovechar y es una herramienta rica que tiene un audio formidable. Este disco está hecho a tracción a sangre pero paralelamente tengo productores que están haciendo remixes que saldrán más adelante. Es para tener un audio más del siglo veintiuno.

 

-Hay gente que no juzga bien la electrónica, ¿dónde está lo que suena diferente?

-Se trata del gusto personal y del talento, el cómo qué. Y lo que sabemos es esto: si no tenés lo que hace falta, da igual que toques el charango con la remera del Che Guevara en la tumba de Atahualpa Yupanqui (ríe). El tema es que ahora hay una gran cantidad de bandas y un fácil acceso a la música, lo cual es bueno: agradezco que se dediquen a eso y no a la política. Pero cuesta encontrar algo auténtico, al haber cantidad es difícil encontrar la calidad, como en los vinos.

Con el estreno de un nuevo disco, el músico analiza el presente de la industria.

-La búsqueda de la creatividad te demanda bastante.

-Entre la radio y mis amigos, me dicen por dónde buscar música y encuentro cosas sorprendentes. Hay que esforzarse más para encontrar algo novedoso, no es como antes que te venía un disco de Bowie o de Deep Purple que sabías que estaba bueno. Ahora hay que bucear y hay bandas que tienen un solo tema bueno y el resto es descartable. Pero no está mal, por lo menos, que haya.

 

-¿Cómo hacés para mantenerte vigente en el funk?

-Todas las bandas de rock han tenido su momento funky, hasta los Rolling Stones. Simplemente es un primo cretino del rock, un fanfarrón. Como dice don Botafogo con total certeza “todo viene del Blues”. Estamos ahí muy emparentados. Hay una cosa humana que sí pesa y que sí distingue un género del otro; que es el famoso Groove: tocar menos, hacer más atmósfera y una cosa más hipnótica eventualmente. Lo mezclo mucho con el jazz, los músicos con los que me presento en el Lago son todos de jazz. El funk es una etiqueta que no sé si es vigente y válida, sino que se llama acid jazz, un segmento del cual salió Jamiroquai, por ejemplo.

-Hace un tiempo ya salió tu autobiografía, ¿qué se sintió llevar tu vida a un solo relato y qué era lo que sentías que tenías que compartir?

-Tuve algunos traumas morales. No me gustaba hablar de drogas por ejemplo, pero también tenía que decir la verdad. Recomiendo a todos ir por un camino un poco más inteligente, no voy a negar mis inclinaciones pero conozco mucha gente que no necesita ningún bastón externo para tener onda y todo. Lo que sí se resumió mucho el libro en anécdotas con nombres de la música y eventos vertiginosos. Me quedó mucha gente afuera y por eso estoy planeando otro libro. 

 

-¿Y como experiencia literaria qué tal fue?

-Fue medio cruel. Pensaba que tenía la memoria formidable, recordaba el envoltorio pero no el regalo. Recordaba que estaba en esos lugares pero no me acordaba qué hablé, los sucesos. Pasaron tantas cosas que preferí quedarme como la gente cuando habla después de leer, con los títulos y no con el texto. Sé que sucedieron, todo lo recuerdo gratamente, pero no de los detalles y eso es un golpe para el orgullo. 

-A la par de tu show hay una nueva edición de Cosquín Rock, signada por nuevas generaciones y nuevos géneros como el rap y también la electrónica, ¿qué opinión te merece esta nueva era?

-Me parece muy bueno, porque es un lenguaje práctico y es una ocupación para tener en tu vida bastante noble, porque veo que le ponen garra. Me he curtido más con bandas del extranjero. Ahora que me acuerdo, las veces que toqué en Cosquín fue con grupos electrónicos, como Los Encargados de Daniel Melero. Ese día tocaba Skay también. No me fascinan mucho los festivales, pero está bien que sucedan. Siempre tenés inconvenientes si no sos un artista que lleve mil personas, que no es mi caso. Yo me mantengo muy cómodo en boliches por todo el país. Me llama el fracaso, parece: llamo al 0800-éxito y no me atiende (ríe efusivo). Pero, por suerte, toco en todos lados.

La ficha

Willy Crook y los Funky Torinos

En Jazz en el Lago: al cierre, cerca de las 22, gratis. Luego de Jazz en el Lago

En Willy’s Bar: A las 0, Mitre 1731, Chacras de Coria. Entrada: $150. Banda invitada: HDB.