Arquitectura Viernes, 28 de septiembre de 2018

Wabi-Sabi, “la belleza de la imperfección”

El lema de este estilo: nada dura, nada está completo y nada es perfecto.

Por Laura Gilabert. Lic. en Diseño y diseñadora de interiores

El Wabi-Sabi  es un término japonés que describe un tipo de visión estética basada en “la belleza de la imperfección”. Este concepto, elaborado a partir de la filosofía budista Zen, se basa  en la contemplación de la naturaleza y la aceptación de este ciclo vital.

El Wabi-Sabi conquista Occidente como herramienta en la búsqueda de una existencia más feliz y se aplica no solo a un estilo de vida, sino que se adapta a crear una estética de interiores muy particular, siendo unas de las últimas tendencias en decoración para hogares contemporáneos. La belleza imperfecta, impermanente e incompleta, define a esta estética, de la cual algunas características son la asimetría, la aspereza, la sencillez y la modestia.

Paradójicamente no se trata de un estilo nuevo, más bien todo lo contrario: los orígenes de este concepto provienen de la filosofía japonesa y, como todo lo que tiene que ver con esta cultura, incluye tradiciones y creencias milenarias. El Wabi-Sabi combina la atención a la composición del minimalismo, con la calidez de los objetos provenientes de la naturaleza.

Existe una técnica japonesa conocida como “Kintsukuroi”, que consiste en reparar objetos rotos rellenando sus grietas con oro. En lugar de ocultar los defectos, éstos se acentúan y se celebran, ya que son la prueba de la imperfección y la fragilidad de las cosas, pero también de resiliencia, la capacidad para sobrevivir, recuperarse y hacerse más fuerte. La idea que subyace en esta práctica se vincula con la filosofía Wabi-Sabi.

Las palabras  wabi  y  sabi no se traducen fácilmente. Wabi se refería a la soledad de vivir en la naturaleza, mientras que sabi significaba “frío” o “marchito”. Posteriormente estos términos comenzaron a cambiar, adquiriendo connotaciones más positivas.

Ahora Wabi connota simpleza rústica, frescura o quietud, siendo aplicable tanto a objetos naturales como hechos por el ser humano. También se puede referir a rarezas o anomalías que surgen durante el proceso de construcción y dan elegancia al objeto. Sabi es la belleza o serenidad que aparece con la edad, cuando la vida del objeto y su impermanencia se evidencian en su pátina y desgaste, o en cualquier arreglo visible.

Esta filosofía al fundamentarse en una comprensión del mundo basada en lo efímero y en el carácter transitorio de la vida, su principio de cultivar todo lo que es auténtico reconoce tres realidades: “nada dura, nada está completo y nada es perfecto”.

Los interiores

En los espacios interiores Wabi- Sabi se apuesta por una estética sencilla y natural a través de la utilización de objetos atemporales, donde los elementos naturales son los protagonistas.

La decoración es efímera, imperfecta, sin normas, sobria, natural, donde se debe aceptar la belleza de las cosas incompletas, de lo que no perdura en el tiempo ni es perfecto.

Los espacios son abiertos, con mucha personalidad, despojados, íntimos, y con un claro predominio de la atemporalidad y la naturaleza. Las habitaciones sobrias, muy amplias, evitando la colocación de elementos en exceso.

Este estilo incluye materiales  y colores muy naturales para sus muebles y textiles, tales como bambú, madera, lino, piedra, etc. Los colores más utilizados en esta tendencia son los que aporten, tranquilidad, intimidad, confort y serenidad como el blanco, arena, gris piedra, verde oliva, azul turquesa.

En cuanto a los detalles se utilizan elementos tales como, ramos de flores silvestres, piezas únicas de arte o simplemente dibujos personales o detalles artesanales especialmente los de cerámica.

La búsqueda de la atmósfera ideal en calma y la serenidad del silencio se logran a través de alfombras y ventanas aislantes. Se busca, sobre todo, dotar a los espacios de silencio y equilibrio, serenidad y armonía en todas las habitaciones de la casa para que, de esta forma, cobren un sentido único donde poder vivir, leer, dejar que la vida pase, fluya, tranquila y relajada.

Conjuntamente con los interiores podemos tener estilo de vida Wabi-Sabi: un trabajo es aquel en el que uno hace lo que realmente le gusta, una alimentación valora lo local y simple, al mismo tiempo que degusta lo exótico; y una filosofía de vida es la que vive el presente y encuentra la paz y la armonía en la naturaleza y las pequeñas cosas.