Guarda14 Martes, 12 de febrero de 2019

Vinos que enamoran: espumantes, rosados y cepas emblemáticas

En la víspera del Día de los Enamorados, un repaso por las uvas y categorías de vinos que encantan y fascinan en momentos especiales.

Por Florencia Da Souza / Especial para Los Andes

En la víspera de la celebración del Día de los Enamorados, que generalmente se festeja en torno a una cena, donde la comida y el vino son tan protagonistas como el motivo que la origina, Guarda 14 consultó a referentes locales sobre cuáles son aquellos tipos de cepas o categorías que enamoran indiscutiblemente a la hora de una cena romántica y por qué no en cualquier momento y por tantos otros motivos.

“El rosado es un vino que enamora; tiene tantos matices como el amor”, asegura la periodista especializada y sommelier Gabriela Malizia y argumenta: “Desde el punto de vista de aromas y colores es un vino encantador porque puede ir desde un color de piel cebolla hasta un fucsia intenso, pasando por rosas pálidos. Sus aromas tienen mucho que ver con el amor porque se lo asocia a imágenes de frutas como frutillas y cerezas”.

De Provenza (Francia) vienen los rosados más famosos y allí es común que se hagan en botellas de diseño, originales, asemejando un perfume. “Esta tendencia llegó a Argentina hace unos cuatro años. Hay una gran cantidad de exponentes que presentan este vino con un refinamiento y elegancia únicos”,  asegura la experta, quien también es la creadora de la degustación Desafío Rosé, que tiene como objetivo conocer más esta categoría. La temperatura ideal para beberlo va entre los 8° y 10° y es un vino que acompaña muy bien a cualquier comida y postres.

Enamorarse de los clásicos 

Cómo no fascinarse ante un malbec o un torrontés, dos cepas tan emblemáticas de Argentina y la provincia, en el caso de la uva tinta. El chef Sebastián Weigandt asegura: “Son dos caballitos de batalla que el consumidor sigue buscando. Nunca van a fallar y en el país se han desarrollado tan bien que por eso nos conocen en el mundo. Además, tenemos unos enólogos que son maestros en el tema, como Lucas AmorettiSebastián Zuccardi, Lucas Niven y tantos otros”.

Sin embargo, este experto de la cocina -que ha diseñado un menú para los enamorados donde el punto máximo se encuentra en el plato de ojo de bife con una copa de malbec-, es de la partida de quienes sostienen que un vino enamora, más allá de su tipo, por su personalidad y por el entorno en que se lo consume y disfruta.

El glamour y encanto de las burbujas 

“Desde la bodega creemos que este tipo de vino le da a un acontecimiento un glamour que no lo proporciona cualquier otro tipo de vino; especialmente, un espumante rosé, cuyos colores y tonalidades están tan ligados a los colores del amor y la pasión”, comentó Eduardo López al frente de la bodega familiar en Maipú, con importante trayectoria en la elaboración de espumantes.

Al igual que los rosados, los vinos espumosos resultan atractivos para disfrutar en verano, con la indicada temperatura. “Hoy el consumidor se inclina más por un espumante que por un vino, si están ambas opciones. Tiene un 'chic' que no lo tiene el vino”, asegura López.

Además, puede acompañar cualquier tipo de comida y esto es una tendencia en crecimiento.