Mundo Viernes, 14 de septiembre de 2018

Fotogalería: el huracán Florence causa estragos y desata múltiples amenazas en EE.UU.

En Carolina del Norte unos 150.000 hogares están sin energía eléctrictrica. Vientos de 150 km/h provocan desbordes de ríos.

Por Agencia AFP

El huracán Florence, que se abatió con fuerza hoy sobre la costa atlántica de Estados Unidos, está causando "estragos" en Carolina del Norte y amenazando a comunidades enteras, dijo el gobernador de ese estado, Roy Cooper.

"La tormenta está causando estragos en nuestro estado", dijo Cooper, al señalar que medio millón de personas están sin electricidad y un río tenía oleaje de hasta tres metros. "Nos enfrentamos a múltiples amenazas. Estamos profundamente preocupados por comunidades enteras que podrían ser barridas", agregó.

Pese a su degradación, el huracán conlleva vientos de 150 km/h y es muy peligroso, advirtió el Centro Nacional de Huracanes (NHC) en su boletín de las 9.

Brock Long, director de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), ha advertido a la población de tomarse al ciclón seriamente pese a que se degradó de categoría.

En Carolina del Norte unos 150.000 hogares se encontraban sin energía eléctrica, según el servicio local de emergencias.
La ciudad portuaria de Wilmington ya era afectada por fuertes lluvias y violentas ráfagas de viento, según un periodista de la AFP.
Matthew y Kevin Goricki, que caminaban en la tarde con el pecho desnudo por las calles de la parte vieja de la ciudad, parecían decepcionados. "No es tan fuerte como se anunció", lanzó Matthew.

Pero el director de la FEMA instó a no bajar la guardia "sólo porque la velocidad del viento bajó".

En tanto, Steve Goldstein, director de la agencia Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), advirtió que "se producirá un aumento del nivel del agua de 1,8 a 2,7 metros".

Según Goldstein, se espera que Florence toque tierra en las Carolinas "en algún momento del viernes en la tarde o del viernes por la noche".

Los vientos también se sentían en la localidad de Myrtle Beach, en Carolina del Sur, que estaba prácticamente desierta.
Aunque en la tarde, algunos surfistas aprovechaban las grandes olas provocadas por el huracán.
Algunos habitantes ignoraron las exhortaciones a evacuar. Jeff Cunningham decidió permanecer en su bote, amarrado en la marina de North Myrtle Beach.

"Durante 20 años, me quedé en cada huracán; no va a ser demasiado grande", dijo en la noche del jueves.