Ciclo de encuentros Viernes, 13 de abril de 2018 | Edición impresa

Un debate sobre las claves para mejorar la seguridad vial

Una nueva edición de este ciclo de Los Andes abordó uno de los más graves problemas que enfrenta Mendoza: los accidentes de tránsito.

Por Ignacio de la Rosa- idelarosa@losandes.com.ar

La seguridad vial es una histórica problemática, no sólo en Mendoza sino en el país y el mundo. Y como tal se convirtió ayer en el eje central de la decimoprimera edición del Ciclo de Encuentros de Los Andes.

Sobre todo si se tiene en consideración un dato por demás alarmante: en lo que va de 2018 más de 60 personas han fallecido en Mendoza en tragedias viales, mientras que en todo 2017 la cifra rozó las 3.000 víctimas fatales en el país.

En la suite presidencial del hotel Sheraton, referentes y especialistas en la temática realizaron un balance -con foco en nuestra provincia- de la prevención, la concientización, los accidentes de tránsito, la educación y hasta de la flamante Unidad Fiscal de Delitos de Tránsito. Participaron Gonzalo Nazar -fiscal adjunto en lo penal de esa área judicial-; Carlos Pérez -director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial- y Pablo Triviño -creador de Simuladores de Conducción Virtuales-.

“Muchas veces se recurre al Derecho Penal para solucionar algo que no se puede solucionar de otro modo, entonces pareciera que aumentando las penas se va a bajar la problemática. Pero hay que entender que precisamente el Derecho Penal interviene cuando ya está consumado el episodio. Hay que mejorar la prevención, la infraestructura y la educación. Por eso es positiva la nueva Ley de Seguridad Vial en Mendoza, para educar desde la escuela”, sintetizó Nazar.

“La misión principal de la Agencia de Seguridad Vial es bajar la siniestralidad. Encontramos una realidad que tiene que ver con la escasez de datos, y es por eso que estamos empecinados en crear observatorios provinciales (hay 9 en todo el país, y Mendoza tiene el suyo). En breve queremos llegar a 18. El desafío es trabajar en comunidad, bajar la siniestralidad y aplicar políticas públicas que apunten a ello”, resumió Pérez, quien también destacó el trabajo codo a codo con los Ministerios Públicos Fiscales.

“Es clave dar continuidad a la educación en las escuelas, y seguir concientizando desde la tecnología, algo tan cercano a los adolescentes y jóvenes”, acotó Triviño.

Preocupación y ocupación

Moderado por el editor general de Los Andes, Raúl Pedone, y por la editora de Contenidos Especiales, Alejandra Vargas, el encuentro tuvo un enriquecedor intercambio de puntos de vista. Más teniendo en cuenta que cada referente aportó información y visiones reforzadas por su especialización.

Desde lo legal fue Nazar quien se refirió a la situación en Mendoza: “Existe una anomia social que nos caracteriza como país. Desde el Ministerio Público no estamos ajenos a esta situación y la observamos con gran preocupación. Por esto es que este año se dispuso la creación de una unidad fiscal específica, con dos fiscales abocados a la temática de accidentes de tránsito, además de un fiscal jefe y yo como adjunto en lo penal. Sabemos que nuestra intervención se da cuando ya tuvo lugar el delito, por eso es que hace falta el trabajo de prevención también”. Destacó que están trabajando con casi 3.000 causas -aunque algunas se iniciaron antes de que se creara la dependencia-, y que la mayoría son por lesiones.

Nazar también se refirió a las constantes críticas que se hacen a la falta de controles y castigo a aquellos conductores a quienes suele denominarse “asesinos al volante”. “Existen dos tipificaciones: homicidio culposo o con dolo eventual. Dependiendo de ello varía la pena: 6 años si es culposo, incluso con agravantes; y entre 8 y 25 años si es con dolo eventual. Existen múltiples discusiones puertas adentro sobre cómo se tipifican estos homicidios. Pero no es que algunos zafen y otros no. Hay veces que corresponden ciertas calificaciones y otras en que corresponde otra. Eso le cuesta entender a la gente a veces”, resumió.

Pérez, de la Agencia Nacional, recordó la “importante falta de conciencia” por parte de la ciudadanía, así como también a las consecuencias punitivas: “Se necesita un cambio cultural para poder reducir la siniestralidad. Los argentinos somos, por lo general, proclives al incumplimiento de las normas. Y pensamos: ‘¿Para qué me voy a poner el casco por dos cuadras?’ o ‘No hace falta usar el cinturón de seguridad en la ciudad’. Esto es lo que hay que cambiar”.

Destacó además que antes de la creación del Ministerio de Transporte (nacional), cada órgano provincial tenía su lógica de funcionamiento por separado: “Fue vital la participación de la Agencia de Seguridad Vial en lo que llamamos ‘rutas indulgentes’, justamente para minimizar las consecuencias. Ya tenemos más de 250 kilómetros de autovías y mil más en ejecución. El trabajo conjunto entre lo público y lo privado nos va a permitir avanzar más rápido también”.

Más educación vial

Con su emprendimiento, Triviño ha conseguido llegar a chicos, adolescentes y jóvenes -que conducen y no-. La flamante Ley de Seguridad Vial de Mendoza contempla la inclusión de la educación vial en las escuelas.

“Empezamos a detectar algunas fallas en los adolescentes. Por eso es que decidimos trabajar en los simuladores. Hace 4 años comenzamos de forma particular y golpeando puerta por puerta en las escuelas. Empezamos trabajando en una parte virtual, que consistió en desarrollar lentes que simulen los efectos del alcohol y las drogas. Y luego desarrollamos un software para que quienes lo usen vean cómo es estar frente al volante en esas situaciones”, destacó.

Con esa simulación se va educando a los chicos y -para el desarrollador- la clave está en darle continuidad.