Opinión Martes, 10 de julio de 2018 | Edición impresa

Uber: ¿Y con el tráfico qué hacemos? - Por María Soledad González

Podríamos esperar, que sólo para esta plataforma se sumen 1.400 vehículos en las zonas donde la demanda de pasajeros es más alta.

Por María Soledad González - Editora de la sección Economía

Bienvenida la puja entre oferta y demanda al sistema de transporte. La nueva ley de Movilidad -de ser aprobada en la Legislatura-, permitirá el desarrollo en Mendoza de plataformas digitales como Uber, Lyft, Cabify, Easy taxi, entre otras.

Al tiempo de que, tal como sucedió en otras ciudades, simplifica la vida de los usuarios, es probable que también logre bajar el costo para transportarnos de un lugar a otro. 

Al margen de las posiciones encontradas entre los sectores que apoyan la medida y los que no, las cuales se han debatido bastante, estimo que ninguna de estas dos posturas tomó en consideración el tema de la infraestructura.

Es decir, las calles, las rutas y vías de acceso que se necesitan para que el sistema pueda funcionar. Para entrar al Gran Mendoza, ya sea vía Norte, Sur, Este u Oeste, tenemos los mismos accesos desde hace 20 años por los menos, y que si bien han tenido mejoras, no permiten -sin colapsar el espacio-, que se sumen muchos autos más. 

Para muestra un botón: en la actualidad de lunes a viernes en horario pico, se tarda lo mismo en recorrer -vía Acceso Este- los 38 kilómetros que separan el Carril Costa Canal Montecaseros (San Martín) y el Cóndor en Guaymallén, que desde este último punto hasta la Plaza San Martín, es decir, para recorrer 3 kilómetros.

Esto significa que el tránsito para ingresar a la Ciudad, está, no menos que “complicado”. De hecho, advirtiendo esta problemática, las municipalidades de Capital, Godoy Cruz y Guaymallén han puesto en marcha sistemas para desalentar el uso de vehículos y descongestionar las arterias como es el caso de las bicisendas.

En declaraciones a Los Andes, el CEO de Uber Argentina, Mariano Otero, indicó que en el país hay unos 35.000 conductores registrados en la plataforma, de los cuales el 70% no tienen esto como trabajo principal sino como un ingreso adicional.

En una cuenta rápida, y contemplando el peso de la provincia de Mendoza en las estadísticas nacionales, que en promedio es del 4%, podríamos esperar, que sólo para esta plataforma se sumen 1.400 vehículos en las zonas donde la demanda de pasajeros es más alta, es decir, en el Gran Mendoza.

Esta situación de alza en el congestionamiento del tránsito que podría darse en Mendoza, ya se puede observar  en grandes urbes donde operan estas plataformas. 

Así lo grafican varias piezas periodísticas, por ejemplo, publicadas por el New York Times, en donde muestran que desde 2011 (cuando comenzó a operar esta y otras plataformas) se sumaron casi 50.000 vehículos con licencia, que transportan a cientos de miles de personas a través de la Gran Manzana todos los días.

En uno de los artículos más recientes sobre el tráfico en la ciudad de Manhattan varios proponen sumar un “impuesto” con la idea desalentar el uso de estos servicios, para de alguna forma descongestionar el tránsito de la ciudad. 

Si bien, considero que se deben desarmar los monopolios, y hasta las mafias que varios han sostenido que existirían entre los que brindan el servicio de taxis, creo que es necesario darnos un debate serio sobre si la infraestructura de nuestra ciudad está preparada para este nuevo desafío.