Turismo Domingo, 3 de febrero de 2019 | Edición impresa

Sudáfrica: safari fotográfico en el parque Kruger

Tiene 147 especies de mamíferos, 114 de reptiles, 505 de pájaros y 300 de árboles.

Por Federico Chaine - fedechaine@hotmail.com

Mi nuevo destino era Sudáfrica para avistar la fauna en su hábitat natural. Partí desde Buenos Aires junto a otros aventureros. La mayoría éramos argentinos pero también venía una española, la hija del Embajador Uruguayo y un francés.

Aterrizamos en Johannesburgo donde se nos unieron los guías locales Alan y Jonathan quienes también oficiaron de chofer y cocinero durante toda la estadía. Partimos en utilitario hacia la Reserva del Parque Kruger. Dejamos atrás las autopistas y los edificios acristalados de la ciudad y fuimos entrando en terreno verde.

Visitamos Pilgrim´s Rest, una antigua mina de diamantes. Aprendimos sobre la exigente tarea de extraer este mineral de carbono que es una de las sustancias más duras que existen. Alcanza la cifra máxima de 10 en la escala de Mohs.   

 

Hicimos noche en tiendas de campaña que serían nuestro hogar en la selva. Al amanecer nos llevaron al Blyde River Canyon, el tercer cañón más profundo de la Tierra. Parecía que alucinábamos ya que las nubes no estaban sobre nuestras cabezas sino a nuestros pies. Era como una alfombra gigante de vapor. Los nativos le llaman God´s Windows.

Continuamos hacia Mpumalanga donde una serie de cataratas erosionó las rocas hasta darles forma de paisaje lunar. Allí vimos dos mujeres jirafa. Las llaman así porque desde niñas les van colocando aros metálicos alrededor del cuello que nunca se quitan. Lucen un delgado y esbelto cuello, símbolo de gracia y belleza, pero les debilita las cervicales. A cambio de unas monedas se fotografían con los viajeros.

Finalmente llegamos al Kruger National Park, el más antiguo de toda Africa creado en 1898. Lo habitan 147 especies de mamíferos, 114 de reptiles, 33 de anfibios, 505 de pájaros y 300 tipos de árboles. Hicimos base en un campamento llamado Pretoriuskop.

Armamos las carpas en la zona asignada y cuando todo quedó ordenado fuimos a nadar a una piscina iluminada en medio de la vegetación. Tuve mi primer cara a cara con un mosquito anopheles que parecía un helicóptero Bell 206. Un buen recordatorio para no olvidarse de tomar la pastilla anti malaria.

 

Al amanecer partimos al avistaje de animales. Ya habíamos apreciado cocodrilos y unos monos grises que se acercaron al campamento. El reglamento prohíbe darles de comer. Súbitamente, el grito de una compañera: ¡Jirafa! ¡Jirafa! Entre la copa de los árboles asomaba el cuello moteado del animal más alto del mundo caminando majestuoso entre la maleza. La otra gran aparición fue un rinoceronte. 

Al avanzar el día observamos cebras, springboks (el cervatillo cuyo nombre toma la Selección de Rugby de Sudáfrica), hipopótamos, lagartos, buitres, wild dogs, hienas y un elefante que no estaba muy contento con nuestra presencia y amagó un par de veces contra el vehículo.

El león y el leopardo son dos de las figuritas difíciles para avistar y todavía no habíamos encontrado ninguno. En un momento el chofer se detuvo, apagó el motor y nos señaló un bulto que se movía a unos treinta metros. Era la melena de un león buscando comida. La emoción generó tal revuelo que el ruido le llegó al Rey de la Selva. Nos miró fijamente con esos ojos pardos e intensos que tanto aterran a sus enemigos.

 

Sonaron varios clicks de las máquinas de fotos captando uno de los momentos clave del viaje. Regresamos felices al campamento para disfrutar de un baño reparador y bebimos Amarula, la bebida nacional sudafricana. La cacofonía de insectos y aves durante las 24 horas eran el marco sonoro perfecto para dejarse atrapar por el hechizo de Africa. 

Datos

Visa sudafricana: con pasaporte argentino no se necesita tramitar visa turística.
God´s Window y Blyde River Canyon: 2 dólares.

Pilgrim´s Rest y Museo: 3 dólares.

Reserva de Mpumalanga: 5 dólares.

Safari de tres días en Parque Kruger en carpa: desde 630 dólares.

Botella de Amarula 750 ml: 13 dólares. 

Artesanía africana: precio fijo en tiendas. En puestos callejeros se puede regatear. 
Hay que vacunarse contra la Fiebre Amarilla y tomar pastillas anti Malaria si se va a la zona del Kruger. 

Vacunación Fiebre Amarilla: Sanidad de Fronteras en Av. España 1425, Mendoza.