Espectáculos Jueves, 10 de enero de 2019 | Edición impresa

Spider Man: seis arañas al ataque

La creación de Marvel vuelve, pero de forma animada, en “Spider-Man: un nuevo universo”.

Por Agencias

“Spider-Man: un nuevo universo” (“Spider-Man: Into the Spider-Verse”) se columpió hasta lo más alto de las taquillas de Estados Unidos y Canadá cuando estrenó en diciembre: una muestra más del amplio interés que despiertan las versiones animadas para la pantalla grande de los superhéroes de Marvel.

Esta cinta del Hombre Araña superó a otros estrenos simultáneos en el norte, como “La mula”, de Clint Eastwood, y la epopeya de “Máquinas mortales”, producida por Peter Jackson (que estrena hoy también en Argentina). Y la película captó nada menos que 35,4 millones de dólares durante el primer fin de semana.

 

 Pero además viene, en este estreno latinoamericano, con un premio bajo el brazo, pues el pasado domingo se llevó el Globo de Oro a Mejor Película de Animación. 

La novedad es grande, pues el filme combina múltiples estilos de animación (con dibujos a mano y animación generada por computadora) y se centra en el personaje de Miles Morales, un chico de ascendencia afroestadounidense y puertorriqueña que aprende a lanzar tela de araña y descubre en un momento que no es el único con ese súperpoder.

Pues sí, hay que aclarar algo a quienes vayan a la sala: quizá suene disparatado, pero vale la pena considerar ver no a uno, sino a seis hombres araña en la misma película. 

Así, acaba alegremente con la noción de que sólo puede haber un Spider-Man y no solo eso, presenta la emocionante idea de que puede ser cualquiera. Puede ser una chica, o un hombre de edad media con panza. 

Así hace algo con que los cómics y las novelas gráficas han experimentado desde hace mucho, pero en esta ocasión lo lleva a la gran pantalla. Literalmente, abre un universo de posibilidades. “Cualquiera se puede poner la máscara, tú puedes ponerte la máscara”, nos dicen.

 

El resultado es una película fresca, tanto en lo visual como en su narración, psicodélica y posmoderna al mismo tiempo y llena de recursos intrigantes en la narración, humor, empatía y acción, pero sin dejar de ser fiel a sus raíces, pues continúa presentando la historia de un joven que acepta la responsabilidad de luchar por lo que es justo.

Nuestro héroe proviene de una historia derivada del cómic principal de Spider-Man: Miles Morales, un adolescente con ascendencia afroestadounidense y puertorriqueña de Brooklyn.

Los animadores colocan su historia en una Nueva York maravillosamente ruda, con vagones chirriantes del metro llenos de grafiti y peatones sin encanto. Una clave es la capacidad de la película para hacer que las cosas al frente parezcan objetos en relieve enfocados mientras que el fondo se difumina lo que da la sensación de ver una película en 3D, pero sin los lentes.

 

Nuestro héroe Miles (Shameik Moore) trata de navegar por la vida entre su padre policía (Brian Tyree Henry) y su tío más interesante (Mahershala Ali). Después de ser picado por una araña radioactiva, es testigo de la muerte de Spider-Man. Pero Miles pronto se da cuenta que hay más personas Spider, liberados de sus realidades por el descomunal Kingpin, quien construye un colisionador nuclear que permite el acceso a universos alternativos.

El astro de “New Girl” Jake Johnson hace la voz de un Peter Parker gordo y deprimido que usa pantalones deportivos y está divorciándose de Mary Jane. También hay un “Spider-Man Noir” (Nicolas Cage) con sombrero y en blanco y negro, que es teletransportado de su lucha contra los nazis. Hay una chica “Spider-Gwen” interpretada por Hailee Steinfeld, y Kimiko Glenn hace la voz de una niña anime del futuro. También hay un “Spider-Ham” (John Mulaney) basado en caricaturas infantiles que incluyen yunques cayendo del cielo. 

 

En general, da la sensación de que nunca antes los superhéroes estuvieron tan al alcance de la mano.