Mundo Opinión Jueves, 10 de enero de 2019 | Edición impresa

Son momentos trascendentales para el futuro del país - Por Diego Puente Rosa

Por Diego Puente Rosa - Abogado, Dirección de Migraciones

Parece contradictorio decir que Venezuela vivirá días trascendentales, cuando luego de un sencillo análisis de lo sucedido en los últimos años se pueden repasar horas más difíciles, en las que hace tiempo se vive el atropello a los derechos más sensibles de un ser humano.

¿Qué más podría pasar? ¿Qué más podrían tener que atravesar los venezolanos que permanecen y los que emigraron forzosamente en los últimos tres años después de tanto tiempo de ver vulnerados sus derechos humanos?

Es que la trascendencia resulta de lo que pueden deparar los hechos de hoy. Los representantes en la Asamblea Nacional buscarán la oportunidad de comenzar a transitar un camino de cambio y recuperación. Porque el pueblo venezolano siente, además, que no está solo. La comunidad internacional hizo escuchar sus voces.

En ese sentido, el denominado Grupo de Lima se expresó a través de una declaración, condenando la ruptura del orden democrático e institucional, desconociendo la Asamblea Nacional Constituyente por tener carácter ilegítimo desde su creación y ofreciendo ayuda humanitaria para su población.

 Hace poco, instó al régimen de Nicolás Maduro a no asumir su segundo mandato y entregar el poder ejecutivo a la Asamblea Nacional como única legítima representación del pueblo, luego de las últimas elecciones presidenciales de mayo en las que la oposición denunció todo tipo de anomalías.

La oportunidad viene de la mano de la nueva directiva de la Asamblea Nacional, en la que fue designado como presidente del cuerpo el diputado de Voluntad Popular Juan Guaidó. Dos puntos sobresalieron de su discurso inicial, en el que marcó la postura de la Asamblea Nacional. Advirtió a Maduro que estará usurpando el cargo si asume el segundo mandato y se comprometió a generar las condiciones para crear un gobierno de transición que llame a elecciones.

Desde el exilio, miembros del Tribunal Supremo de Justicia y varios funcionarios (el alcalde de Caracas Antonio Ledezma, la fiscal general Luisa Ortega Diaz, y otros ) expresaron su apoyo a la nueva conformación de la Asamblea Nacional y alentaron  a asumir la responsabilidad de iniciar la transición política como la única institución legítima de representación.

La Unión Europea también envió su mensaje llamando al diálogo y exigiendo que se convoquen nuevas elecciones libres y justas, siendo extremadamente prudente, y manteniendo las sanciones vigentes hacia el gobierno venezolano (prohibición de exportación de armamento a Venezuela, prohibición de la entrada en la UE a altos funcionarios y congelamiento de los bienes que puedan tener en territorio comunitario).

Por otra parte, los movimientos de Maduro en busca de apoyo externo lo llevaron a encontrarse con diferentes líderes.Entre ellos Erdogan de Turquía, Vladimir Putin de Rusia, y hasta el nuevo presidente de México, Andrés López Obrador, quien salió de la escena del Grupo de Lima deslizando que se trataba meramente de un asunto interno.
Como por la tangente, será interesante surcar los motivos del acercamiento de Rusia a Maduro. ¿Marcar una presencia desafiante frente a Donald Trump? ¿Irrumpir en la precaria posición de Maduro para aprovechar las ventajas que pueda obtener en materia energética : gas y petróleo venezolano a muy bajo costo, ya sea tanto para uso propio o para obtener buenos dividendos de venta futura? ¿Estrategia militar o conveniencia comercial?

El propio Guaidó sostuvo que deben estar a la altura con acciones responsables. Mientras tanto, muchos en Venezuela y más de tres millones y medio de migrantes y refugiados venezolanos en el exterior están pendientes.