Arquitectura Viernes, 2 de marzo de 2018

Sistemas constructivos para paliar los aumentos de tarifas

Cómo aislar térmicamente una vivienda y cuánto cuesta para lograr un importante ahorro en el consumo de energía.

A raíz de los anuncios del gobierno sobre los inminentes aumentos de las tarifas de luz y gas planificados para el 2018, surge la gran incógnita sobre si será viable mantener el confort térmico de la vivienda durante los próximos invierno y verano.

En el país, ya existen dos alternativas para hacerle frente a esta realidad. Aquellos que quieran disfrutar del interior de sus hogares aún cuentan con formas de reducir de manera significativa los costos fijos de climatización.

En este sentido, los morteros termoaislantes cuentan con gran capacidad de aislación térmica y están formulados específicamente para ser aplicados como revoque de pared. Vienen listos para usar, permiten aislar los muros sin cambiar los sistemas tradicionales de la construcción, simplificando la mano de obra y optimizando los tiempos de ejecución. Este producto, como parte de un sistema integral, logra efectividad a la hora de generar aislación térmica en las fachadas.

Se trata de un revoque muy liviano, que puede ser aplicado en cualquier tipo de mamposterías, en obras nuevas y existentes, brindando a la construcción un mayor confort y un ahorro energético tanto en verano como en invierno.

Siempre es aconsejable y conveniente hacer una barrera hidrófuga antes de aplicar el producto (como parte de este sistema de aislante térmico) y un revestimiento fino luego del sistema de aislación térmica, para finalmente terminar con algún revestimiento plástico que le de terminación final a la pared.

Muchas construcciones no tienen aislación térmica en sus paredes por las complicaciones que ésta puede generar en la obra. Estos productos listo para usar permiten aislar los muros sin cambiar los sistemas tradicionales (revoque grueso) de construcción, simplificando la mano de obra y optimizando los tiempos de ejecución.

Grandes ventajas:

- Solución innovadora que permite ahorrar energía y preservar el medio ambiente.

- Gran capacidad de aislación térmica (frío-calor).

- Fácil aplicación.

- Proyectante o manual.

Por otra parte, el sistema EIFS (Exterior Insulation and Finish System / Sistema de Aislación y Terminación), mejora notablemente la aislación térmica del muro, dado que la vivienda queda completamente “envuelta” en EPS (placas de poliestireno expandido) estabilizado y revestido con mortero adhesivo y terminación plástica en capa fina. Puede utilizarse tanto en construcción húmeda como en seco. Otra ventaja de este sistema es que se elimina el “puente térmico” producido por la estructura, que tanto en un sistema como en el otro son de materiales muy conductivos.

Los grandes consumos de energía traen como consecuencia altos costos económicos y un aumento en las emisiones de CO2, generando consecuencias inevitables en el medio ambiente. Cuando una vivienda carece de aislación térmica en la envolvente, en invierno el calor del sistema de calefacción se transfiere rápidamente hacia el exterior. Una vivienda mal aislada consume más energía, aumentando el costo de calefacción.

En tanto, en verano un aislamiento térmico insuficiente de las paredes exteriores permite que el calor penetre en el interior, generando un mayor uso del sistema de refrigeración e incrementando los costos relacionados con el mismo.

El aislamiento térmico de una vivienda es primordial para minimizar el consumo energético, mejorar el confort y bienestar para el usuario de la vivienda y evitar patologías (especialmente condensación). En determinadas plazas como Rosario y Provincia de Buenos Aires ya existen leyes y reglamentos que exigen niveles mínimos de aislación térmica.

Fuente: Weber Saint Gobain