Sociedad Viernes, 11 de enero de 2019 | Edición impresa

Sin regulación, el monopatín eléctrico avanza por las calles de la ciudad

Aunque todavía no se ven muchos, ya los venden y se utilizan para realizar trayectos cortos. Una alternativa a los medios tradicionales.

Por Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar

Con su casco bien colocado, las manos firmes en el manubrio y sus pies alineados sobre la base, Belén Fernández recorre todos los días entre 8 y 10 kilómetros, los necesarios para ir y volver de su casa al trabajo. No va en bici, ni en auto, ni en micro, sino en un monopatín eléctrico que se auto regaló para el “Día del Niño” pasado. Ella conoció estos dispositivos en un viaje a Israel y cuando volvió no dudó en adquirir uno para usar en forma diaria.

En las grandes ciudades del mundo los monopatines han dejado de ser considerados sólo un juguete y los eléctricos han pasado a convertirse en una alternativa para el transporte urbano. Si bien en Mendoza todavía no se han popularizado, ganan cada vez más adeptos entre aquellos que desean recorrer distancias cortas a bajo costo, sin transpirar la camiseta. 

De hecho, una empresa que los comercializa en la provincia aprovechó la desorientación que causó la implementación del nuevo sistema de transporte “Mendotran” para lanzar un descuento y promocionar su venta. Como son un dispositivo tan novedoso, todavía no hay reglamentación de tránsito que los regule. 

Patricio Caneo / Los Andes

Uso diario

Belén contó que utilizando el monopatín evita tomarse los dos micros que antes necesitaba para llegar desde su domicilio hasta su trabajo en Campus Olegario. “Estoy en 15 minutos en la Quinta Sección, salgo por Mitre y voy por la calle, pero después tomo la bicisenda de Necochea y Belgrano hasta Palero”, detalló quien tiene un Inokim.
Para resguardar su seguridad ella utiliza casco y anda siempre a una velocidad moderada. “Igualmente tiene un límite propio, no pasa los 25 kilómetros por hora”, precisó. Además, una vez por semana ajusta los tornillos del dispositivo, que se van desaflojando con el uso. “También cuido de tenerlo siempre cargado. Tiene una autonomía de 25 kilómetros, así que lo hago cada 2 días”, dijo. Es tanto el uso que le da, que desde que lo adquirió hasta el viernes a la tarde ella había hecho 753 kilómetros con su vehículo eléctrico. “El único drama es cuando llueve, ahí sí me tomo un Uber, aclaró. Cuando anda en la calle, la gente se sorprende y los autos la respetan. “Todos se copan, lo único que les tira es el tema del precio”, aseguró.

 

Federico es otro mendocino que ha incursionado en este medio de transporte. Él lo conoció en San Francisco, a donde suele viajar por trabajo y compró por Internet un Xiaomi M365.  “Allá hay  plicaciones (Bird y Lime) con las que podés alquilarlos muy baratos y están distribuidos por toda la ciudad”, recordó. El joven lo utiliza diariamente para ir y volver a la oficina, por lo que cubre una distancia de 18 kilómetros en total. “El monopatín tiene una autonomía declarada de 30 kilómetros, pero entre mi peso, el desnivel en la provincia y tener que frenar, calculo que puedo hacer unos 23 ó 24 kilómetros con una carga”, comentó.

En sus trayectos él no ha tenido ningún inconveniente, pero reconoció que con ruedas de apenas 8,5 pulgadas,  los pozos en la calle o suciedad en la misma, pueden ser un problema. “Siempre llevo casco y el mismo monopatín tiene luces, no creo que sea más peligroso que andar en bicicleta, aunque cada tanto hay accidentes graves con ciclistas en Mendoza”, deslizó. 

Como un gran beneficio Federico, resaltó su bajo costo de uso: “Al precio actual de la electricidad, cargar la batería sale menos de un peso, cuando hacer el trayecto a la oficina en auto me saldría $60, en micro $36 y en bicicleta llegaría transpirado”, concluyó.

Patricio Caneo / Los Andes

La última milla

Ignacio Castro es un emprendedor mendocino que comercializa monopatines a través de Internet. “Los monopatines eléctricos son dispositivos que están empezando a inundar las ciudades porque resuelven un problema muy concreto que es el de la 'última milla, ya que permiten trasladarse en las ciudades en trayectos cortos”, comenzó a explicar. 

Remarcó que a diferencia de las bicicleta, son plegables y relativamente livianos, por lo que fácilmente se pueden subir a los colectivos o al metrotranvía. “Además, como no hacés ejercicio, podés irte de traje a la oficina y llegás en las mismas condiciones que saliste”, diferenció.

 

En cuanto a lo económico, Castro reconoció que son caros para comprar, pero muy conveniente para trasladarse. “Cada 10 kilómetros un monopatín gasta 80 centavos de peso, con las tarifas actuales y en moto para el mismo trayecto  necesitás entre 8 y 10 pesos”, señaló.

Desde la página monopatin.com.ar que comanda el emprendedor, lanzaron hace unos días un descuento a raíz del revuelo que se armó con la implementación del Mendotran. Permite adquirir un monopatín Inokim Light Hero a $40.500, cuando el precio regular es $45.500. “Nos vino muy bien la idea del gobierno de despejar el Centro de colectivos, porque nosotros queremos llenarlo de monopatines y aprovechamos el lanzamiento del Mendotran para generar ruido”, contó Castro.  Por esta oferta ya han comenzado a recibir consultas. “Tenemos que buscar alguna alternativa como sociedad y hacer un click en la forma de transportarnos, utilizar más la bici, patineta, monopatín o caminar. No puede ser la única opción el auto o el colectivo que nos deje en la puerta”, manifestó.

 

Con respecto a los riesgos de utilizar este vehículo eléctrico, el emprendedor remarcó que hay que tener los mismos cuidados que en una bici o una patineta. “No conlleva ningún peligro en sí mismo, todo va en la educación del usuario. Solamente hay  que andar con cuidado y respetar al prójimo”, subrayó. Próximamente él tiene pensado lanzar la opción de alquiler de estos dispositivos, como lo hacen en las grandes ciudades del mundo.

Patricio Caneo / Los Andes

Vacío legal

Al tratarse de un nuevo dispositivo de transporte, el monopatín eléctrico no está contemplado en la nueva ley de Seguridad Vial que entró en vigencia en diciembre de 2017.  "Es un rodado de menor tamaño que no está en la legislación. Allí se incluyó el uso de bicicletas con cascos y luces, pero otros no", explicó el comisario Ernesto Gómez, jefe de la Policía Vial de Mendoza. Por otra parte aclaró que todavía se ve poco en las calles. "Cuando se haga masivo ,se estudiará cuál es el impacto y si realmente amerita hacer un cambio en la ley para incluirlo", expuso.

Javier Passera, director de Tránsito de Capital, comentó que la nueva ley prevé fomentar el desplazamiento con vehículos que utilicen energía alternativa, pero que no se refiere puntualmente al monopatín. "Es un dispositivo nuevo en Mendoza pero en España y en Estados Unidos ya se está usando mucho. Es un método de movilidad que viene con la tecnología y llega más rápido que las leyes".