Mundo Jueves, 17 de mayo de 2018

Sin abejas se acaban las plantas y la vida: la UE prohíbe pesticidas que las matan

Son agriquímicos de Bayer y Syngenta que matan a las abejas. Sin ellas, es imposible la vida en la Tierra.

Por Redacción LA

El Tribunal General de la Unión Europea confirmó este jueves las restricciones de utilización impuestas en 2013 a tres neonicotinoides, insecticidas considerados nocivos para las abejas, que habían sido impugnadas por los fabricantes Bayer y Syngenta.

Sin esperar esta decisión de la justicia europea, la UE ya había decidido a finales de abril extender esta primera prohibición -centrada en tres sustancias: clotianidina, tiametoxam e imidacloprid- a todos los cultivos a cielo abierto y no únicamente a los de invernadero.

En 2013, la UE impuso en un primer momento restricciones de uso. Los dos gigantes de los pesticidas, cuyos productos se veían directamente afectados, el suizo Syngenta y el alemán Bayer, pedían la anulación de esta decisión. El primero de ellos reclamaba también una indemnización de al menos 368 millones de euros (434 millones de dólares).

La moratoria parcial se aplicaba a los cultivos que atraen a las abejas (como el maíz, la colza oleaginosa o el girasol), con algunas excepciones.

El Tribunal rechazó "en su integralidad" los recursos de Bayer y Syngenta.

Para ello se basa en estudios que ponen de manifiesto la "preocupación" por las condiciones en que se aprobaron los neonicotinoides pese a que la UE disponía de reglas de protección de las abejas para salvaguardar su papel en la polinización de la flora y los cultivos arables.

Una primera evaluación de la EFSA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, había originado en 2013 las primeras restricciones.
La agencia, con sede en Italia, confirmó después su opinión en febrero de este año, lo que confirmó la voluntad de Bruselas de ampliar la prohibición.

"Los riesgos señalados por la EFSA justificaban la conclusión de que las tres sustancias en cuestión habían dejado de cumplir los criterios de aprobación", explica el Tribunal en un comunicado.

El principio de precaución permitía también actuar en este caso preciso, agrega.

"Esta decisión es decepcionante y lamentable", reaccionó Syngenta en un comunicado. La firma suiza considera que la decisión europea se basa en un "riesgo hipotético".

El alemán Bayer se declaró por su parte "decepcionado por la decisión" y "examinará la decisión, sus consecuencias y eventuales opciones jurídicas". El grupo químico "sigue estando convencido de que sus productos son seguros si son utilizados correctamente".

"La gestión de este caso preciso refleja nuestra preocupación más general sobre el enfoque elegido por la Comisión para regular las tecnologías en el ámbito de la agricultura", explicó Syngenta.

"Una normativa previsible, transparente y basada en la ciencia" es necesaria para producir "de forma duradera una alimentación accesible, segura y local, y alimentar a más de 9.000 millones de habitantes de aquí a 2050, cuidando a nuestro planeta", añade la sociedad.

En cambio, Greenpeace se congratuló por la medida. "La decisión fija las prioridades de la UE: su primer deber es proteger a la gente y la naturaleza, y no los beneficios de las empresas. Es un acta de acusación contra las medidas intimidatorias de las empresas que debería impulsar a la Comisión a actuar contra otros peligrosos pesticidas sin miedo a ser cuestionada ante la justicia", opinó Franziska Achterberg, de la rama de esta ONG en Bruselas.