Sociedad Lunes, 5 de febrero de 2018

Tras el alud que afectó a la ruta 7, habilitaron el paso a Chile

Luego de los trabajos de despeje, las autoridades confirmaron la reapertura del complejo fronterizo. Piden precaución para circular.

Por Ignacio de la Rosa / Redacción LA

Desde ayer por la tarde, autoridades de Gendarmería Nacional y Vialidad Nacional procedieron a interrumpir el tránsito en la ruta a Chile debido al desborde del río Mendoza en la zona de Alta Montaña, lo que provocó un alud que bloqueó la ruta 7. Finalmente, tras varias horas de trabajos de despeje, rehabilitaron el tránsito en el complejo fronterizo Los Libertadores.

Según distintos reportes, se estimaba que en el área afectada había cerca de mil personas varadas. Este mediodía se habilitó media calzada para que puedan volver a la zona metropolitana aquellos que venían de Chile o se encontraban en Alta Montaña. En tanto, en horas de la tarde, las tareas de despeje continuaban en la mano que va hacia al vecino del país. 

La Unidad de Pasos Fronterizos confirmó a las 16.30 que se reabrió el paso Cristo Redentor para todo tipo de vehículos y pidieron a los conductores precaución al manejar y respeto a las máximas.

 El alud se produjo ayer en el kilómetro 1.165 de la ruta 7 (en la zona de Quebrada Seca, entre Uspallata y Punta de Vacas).

Hasta este mediodía, a la altura de la Destilería de Luján de Cuyo, efectivos policiales no permitían pasar a nadie que no sea vecino de alguna de las localidades de Alta Montaña. Y quienes decían serlo, debían acreditar su domicilio con el DNI.

“No va a pasar, no hay forma de que pase ahora. Usted puede seguir insistiendo, pero hasta que no esté habilitado nadie va a pasar”, repetía una y otra vez uno de los uniformados esta mañana ante un pasajero que se había puesto insistente con su idea de llegar a Chile.

De hecho, el hombre fue invitado a aguardar en la cola de vehículos que se estaba formando en la ruta interna de la refinería, donde estaban los otros vehículos esperando que se reabra el tránsito. Y no tuvo alternativa.

Desde primera hora de hoy, personal de Vialidad Nacional y de bomberos se encontraban trabajando en la ruta. En la zona del alud (Quebrada Seca) la acumulación llegó a 1,80 metros de barro. Hasta esta mañana aguardaban 475 vehículos, entre Polvaredas y Puente del Inca. 

En Uspallata, en tanto -del otro lado del alud- aguardaban otros 500 vehículos, por lo que eran casi un millar los que se encontraban aguardando la normalización.

Varados 

Alejandro Pedrosa volvía ayer por la tarde de Chile y estuvo en el primer contingente de vehículos que debió quedarse del otro lado del alud entre la acumulación de barro en la ruta y Polvaredas.

“Fue cerca de las 17.45, y la gente empezó a frenar de golpe. Nos paramos y veíamos como pasaba todo el río de barro por la ruta. Recién como a la hora llegó Policía y Gendarmería y nos recomendó volver a Penitentes o Punta de Vacas, porque nos dijeron que no íbamos a poder pasar”, resumió el hombre, quien aguardaba hoy en el refugio de montaña El Mundo Perdido, ubicado en el kilómetro 1.110, a 55 kilómetros del alud. 

“Es para destacar lo que hicieron en el lugar porque cuando vieron la contingencia, decidieron bajar los precios de la comida y el agua, y nos dieron el espacio para que nos quedemos. Nosotros dormimos en el auto, pero sacaron colchones e hicieron lugar para que la gente pudiese pasar la noche”, agregó Pedrosa, quien estaba junto a su esposa y sus hijos de 9, 5 y 3 años.

Anoche, en el lugar había cerca de 30 vehículos estacionados y pernoctando en el refugio.

Fernando Palma es uno de los dueños de El Mundo Perdido, y desde ayer por la tarde sumó una gran cantidad de personas que lo consideran un amigo. Es que en el lugar, lejos de aumentar y remarcar los precios queriendo sacar ventaja del corte, optaron por bajar los valores y ponerse a entera disposición de los viajantes varados.

“Ayer cerca de las 20 se empezó a llenar y se juntaron más de 120 personas. Es un número que se mantiene hasta ahora, entre la gente que va llegando y los que se van porque prefieren esperar que se abra el paso haciendo fila en la ruta”, contó Palma.

Precisamente a última hora del domingo se juntaron en la Ruta 7 todos los viajantes que iban y volvían de Chile, más aquellos que eligieron Alta Montaña para hacer turismo interno.

“No es la primera vez que tenemos la experiencia de un alud, por lo que estábamos ya preparados para esta contingencia. Teníamos mercadería, colchones. Y también asesoramos a la gente en base a nuestra experiencia. Si bien somos un refugio de montaña y vivimos del turismo, sabemos que esta es una contingencia y es reprochable querer sacar provecho de ello. Por eso bajamos los precios”, siguió el hombre.

En lo que se refiere a un plan integral, destacó que hace un mes mantuvieron una reunión con la gente de la Municipalidad de Las Heras y hay “luz verde” para un plan integral.

“Esto es algo de todos los veranos, en especial de febrero. Por eso hemos avanzado en la idea de ir preparando puntos de asistencia ante cualquier contingencia”, siguió Palma. Y cerró: “estas cosas también tienen que servirle como aviso a los comerciantes de la zona. Hay que hacer un llamado para que no quieran aprovecharse de la situación. Ya no remarcando los precios se ayuda mucho a la gente”.