Los Andes 2020 Domingo, 1 de julio de 2018 | Edición impresa

Según Albino, un gran país se hace con todos los niños leyendo

El fundador de Conin en Mendoza y Argentina, se centró en la necesidad de la educación durante su participación en el ciclo Los Andes 2020.

Por Redacción LA

El pediatra y referente de la lucha contra la desnutrición en la provincia y el país, Abel Albino está convencido qué necesita la Argentina para crecer y por eso insiste en mirar hacia el otro lado de la cordillera la experiencia de Chile.

Educación, familia, responsabilidad, libertad, bien común, servicios básicos, virtudes, conciencia moral y ética resumen los 30 minutos de charla con Luis García, gerente general de Los Andes, en el ciclo que busca mirar para adelante y “pensar en la Argentina que queremos”.

“Nuestro país fue un país cuando se dijo ‘gobernar es poblar’. Nuestro país fue un país cuando se dijo que hay que hacer de la patria una escuela”, aseveró Albino y destacó la figura de Sarmiento tras enumerar sus acciones. “Esa gente necesitamos. Tenemos que volver a esas virtudes”, graficó con cada uno de sus aportes a la educación y a las instituciones.

La experiencia de Albino y su conexión con el mentor de Conin en Chile, Fernando Monckeberg, le han permitido ser testigo de la evolución del vecino país. “El recurso humano dañado y recuperado por Conin dio posibilidades a miles de chilenos de aprovechar la primaria, la secundaria, la universidad, el libre mercado, el libre comercio... Emergió una clase media gigantesca que empezó a ocupar todos los lugares”, detalló en el ciclo Los Andes 2020.

Desde el punto de vista de este hombre que en noviembre cumple 72 años y tiene 46 años de trayectoria en la pediatría, son cinco los puntos a resolver para que “Argentina sea un gran país”. Con la frescura de quien lo dice por primera vez, pero con la convicción de quien lo va a repetir sin cansarse hasta verlo cumplido, enumeró y explicó: preservar el cerebro en los primeros mil días de vida, educar ese cerebro “con un trago de leche y un beso” o dicho de otro modo “50 por ciento de alimentación y 50 por ciento de estimulación”. Los tres puntos restantes son asegurar cloacas, asegurar agua corriente y caliente y asegurar luz eléctrica para toda la población.

“He entrado en ranchos con chicos durmiendo en un pozo en el piso, tapados con perros. Aquí en Mendoza, en la cuarta ciudad del país”, se lamentó y sentenció: “Un gran país se hace con niños leyendo”.

En ese contexto, aseguró que “la promoción de derechos humanos sigue siendo la estrategia más efectiva para combatir las desigualdades entre los hombres y los pueblos”.

Para ello, es necesario el compromiso de la clase política. “No existe profesión más noble, más buena, más pura que la del político que busca el bien común; siempre y cuando busque el bien común. Porque si busca el bien personal, estamos perdidos porque prostituye una profesión noble”, advirtió sin pelos en la lengua.

Para Albino, las crisis mundiales son crisis morales; por tanto, “las soluciones no son técnicas, son éticas”. “Es ahí donde hay que trabajar: en el corazón de la gente; hay que volver a la moral y a las buenas costumbres”, concluyó este padre y abuelo que también valora la tecnología puesta al servicio de la población y el avance con la vacunación. “Todos tenemos que estar vacunados. Han hecho la sobrevida mejor”, precisó.