Arquitectura Viernes, 25 de mayo de 2018

Se realizó SOS Ciudades en Mendoza

Por primera vez se realizó en Argentina este encuentro arquitectónico, que reunió a profesionales y estudiantes de arquitectura.

El arquitecto Marcelo Vila, académico de la Universidad de Buenos Aires (UBA), organiza este taller denominado “SOS Ciudades” desde hace 17 años. Asistieron en esta oportunidad, 330 personas de diversos países (Uruguay, Brasil, Francia y Chile), mientras que de Argentina participaron profesionales de Mendoza, Córdoba, Rosario, Mar del Plata y Misiones.

El programa reúne a 35 universidades de Latinoamérica que envían arquitectos y alumnos del último año de la carrera de Arquitectura. El evento se realiza en ciudades que tienen un gran potencial, con el objetivo de que todas las ideas se reflejen en soluciones concretas frente a problemas a resolver.

“Se eligió Mendoza por varias condiciones”, explicó Vila. “La primera, porque es una dimensión estratégica en el corredor oceánico entre Buenos Aires y Valparaíso, entre los dos puertos. Mucha materia prima sale hacia Chile por el Pacífico, por lo cual es una oportunidad interesante que pase por Mendoza. Mendoza podría ser la puerta de entrada y salida cumpliendo un rol fundamental. Es una dimensión que todavía la Ciudad no tiene en la agenda”. 

El arquitecto agregó que “La otra situación es que Mendoza -en términos fundacionales- ha hecho uso de una gran inteligencia para convertir un desierto en un lugar habitable, a partir de una operación muy racional del uso del agua, combinada con una plantación muy racional. Esa ciudad fundacional también resulta en cuanto al desierto y a los movimientos sísmicos, aunque hoy creció con una lógica menos inteligente. Recuperar esa inteligencia es otro desafío, el uso inteligente de los recursos”.

Durante los días del encuentro se realizaron charlas de información general, se formaron 16 equipos que realizarán proyectos y cada grupo decidió sobre qué lugares trabajar. Por ejemplo, la relación de Luján de Cuyo con el río, el vínculo entre la Ciudad con el piedemonte, el potencial de la apertura de Cacheuta, la puesta en valor del circuito de Villavicencio, entre otros. El cierre fue una presentación pública en la Nave Cultural del Parque Central.