Mundo Sociedad Lunes, 15 de abril de 2019

Se estiró en la cama y sufrió un derrame cerebral

Una paramédica londinense crujió su cuello mientras veía una película. Luego no podía caminar porque se rompió una arteria vertebral.

Por Redacción LA

Natalie Kunici (23) es una joven paramédica que vive en Londres, Inglaterra. Estaba en su casa, junto a un amigo, viendo una película en la cama. Se estiró para tronar su cuello, luego los médicos le dijeron que se había reventado una arteria vertebral provocando un derrame cerebral.

 

“La gente debe saber que aun siendo joven un movimiento simple de cuello puede provocar un derrame cerebral”, indicó la joven que solo quiso estirar su cuello y se provocó la peligrosa lesión. Cuando se levantó de la cama para ir al baño, la joven se percató de que su cuerpo se balanceaba para todos lados sin poder tener control sobre él. Su amigo al verla caer, corrió hacia ella para poder socorrerla.

Kunici manifestó en los medios locales que no llamó de inmediato a emergencias debido a que dudaba que estuviera siendo víctima de un derrame cerebral, teniendo en cuenta que por su profesión conoce los síntomas. Pero el exceso de confianza en su experiencia por un lado y el haber tomado una copas de vino por otro lado, la llevaron a suponer que tan solo era una borrachera. “No llamé porque pensé que era improbable un derrame”, admitió que sentiría vergüenza ante sus colegas si estos la vieran en estado de embriaguez.

Cuando la ambulancia acudió al domicilio, fue trasladada de inmediato al hospital donde debió ser operada de emergencia. Se sometió a una cirugía de tres horas, los médicos repararon la arteria aunque no pudieron limpiar el coágulo del cerebro.

La joven paramédica oriunda de Australia, se mudó en 2017 a la ciudad de Londres, tuvo un gran deterioro en el habla, aumentó su ritmo cardiaco y la presión arterial, se espera que el coágulo se disuelva con el tiempo.

 

Si bien sufrió de un agudo cuadro de depresión, por estos días está recuperando la movilidad del lado izquierdo. Los médicos no tienen un pronóstico cierto del tiempo que demorará su recuperación completa, pero estiman que en seis a doce meses podrán reincorporarse al trabajo.

Debido al incidente, la joven difundió el caso para crear conciencia en la población. “Mi caso es uno en un millón, pero esto puede suceder incluso haciendo actividad física”, advirtió.