Más Deportes Miércoles, 14 de marzo de 2018 | Edición impresa

Sabrina Ponce: “Tengo fama de dura, jamás devolví un carnet”

Dirigió el domingo Drummond vs. Ferroviario por la B local y se convirtió en la primera mujer en arbitrar un encuentro de Primera División.

Por Diego Bautista - dbautista@losandes.com.ar

“Levántate, ponte los botines y pisotea las tristezas”. 

Detrás de esa mujer que desafía los estereotipos y toma distancia del feminismo, hay un gran par de alas. Detrás de esa mujer que se viste de negro, que corre detrás de una pelota y que despunta el vicio de enseñar a los más chiquitos con pizarrones y tácticas, hay una tremenda apasionada por el fútbol. 

Detrás de Sabrina Isabel Ponce, la protagonista de esta historia de cuento de hadas con final feliz, hay varios episodios que merecen la pena ser contados en primera persona.

“Amo el fútbol, amo ser futbolista. ¿Me creés si te digo que entré al arbitraje casi por casualidad?”, cuenta, pregunta y responde: “En 2013 sufrí una factura de clavícula jugando un partido y todo era un bajón. Hasta que Lucas Gelvez (ex arquero de Ciudad Oeste y Municipal) me sugirió que hiciera el curso de árbitro. Y aquí estoy; la verdad que jamás pensé que iba a dirigir un partido de Primera división”, expresa con una sonrisa genuina mientras saca una roja al aire.

Sabrina fue la protagonista del fin de semana. ¿Por qué? Porque entró en la historia del arbitraje mendocino al convertirse en la primera dama en dirigir un partido de Primera División de la Liga Mendocina de Fútbol.

“El viernes me enteré de la designación y empecé a preparar el partido. Supuestamente me dieron el partido porque iba a ser tranquilo, pero después me enteré que había mucha rivalidad porque muchos futbolistas de Drummond se fueron a Ferroviario. Por suerte salió todo bien y con la ayuda y la experiencia de Pedro Paredes y Cristian Massiero lo saqué adelante”, aporta la afiliada de la Unión Mendocina de Árbitros quien, junto a Daniela Echegaray, Donna Furnari y Vanesa Berdugo componen el plantel femenino de árbitros de la Liga.

“Tengo fama de dura, jamás devolví un carnet”, afirma sobre su estilo de conducción heredado de Julio Moreno y Pedro Castellino, sus grandes referentes en el referato.

 Además de madre de dos hijos (José Luis y Exequiel) y esposa (de José Luis Salas), Sabrina vive sus días entre sus obligaciones de ama de casa, su ocupación como secretaria en la Dirección General de Escuelas y su pasión desenfrenada por el deporte en general y el fútbol en particular.

De hecho, además de árbitro es futbolista (juega al fútsal en el Gimnasio N° 5 del barrio La Favorita) y DT de dos categorías de la Escuela de Fútbol del CEDRyS de Las Heras. Para muestra, un botón: en los próximos días comenzará a cursar el segundo año en la Escuela de Técnicos de Fútbol de Mendoza. 

“Soy la del medio de siete hermanos. Las tres mayores son mujeres y los tres que me siguen son varones. Y como nos llevamos poca edad me crié con ellos jugando al fútbol. Era feliz cuando me regalaban autitos o una pelota. Jamás me gustó jugar a las muñecas”, agrega Sabrina, quien en sus tiempos de adolescente supo practicar vóley, balonmano, básquet, atletismo y judo, disciplina en la que fue campeona regional de cuyo a los 13 años.

Sin embargo, el fútbol lo lleva en los genes: sus abuelos (Celestino Testaseca y Claudio Ponce) jugaron en Gimnasia. Por eso no extraña que en un abrir y cerrar de ojos, se levante y se calce los botines para pisotear las tristezas. Y logre abrir sus alas para volar lo más alto posible. Así en la vida como en el fútbol...

Ficha personal

Fecha de nacimiento: 31/01/1981. 

Edad: 37 años.

Estado civil: casada con José Luis Salas. 

2 hijos: José Luis (19) y Exequiel (14).

Debut como asistente en LMF: 2015 en Dep. Municipal GC - UNCuyo. 

Debut como árbitro en Primera B LMF: 2018 en Mayor Drummond - SOEM Ferroviario.

Sueño: “Dirigir en Primera División ‘A’”.