+ Deportes Martes, 8 de enero de 2019 | Edición impresa

Roberto Carlos: el ‘loco’ sueño de otro mendocino

Recorrió 800 kms en bicicleta hasta la casa natal de Marcelo Bielsa, le llevó el currículum y le pidió trabajo.

Por Sergio Faria - sfaria@losandes.com.ar

“Aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed”, escribió Eduardo Galeano.

El eco de aquella voz bien podría haber acompañado el sueño de una cabeza recostada sobre el pasto. Y el mendocino Roberto Carlos Pérez lo tomó literalmente. Así, sin más vueltas -el día de Navidad- viajó en bicicleta en busca de lo que parece imposible. Al menos para este técnico de fútbol, de 34 años, que surgió del Campo Papa, quien caminó rumbo a la utopía. 

 

Roberto Carlos al igual que el del dueño de “millón de amigos” o el lateral del Real Madrid de los Galácticos, tiene su historia para contar.

Nació en Godoy Cruz, pero desde hace 14 años vive Villa Rosa, Pilar (provincia de Buenos Aires), y hace alrededor de dos meses que se quedó sin trabajo en el ferrocarril. 
La pasión por el fútbol, River Plate y  su admiración incondicional por Marcelo Bielsa, lo llevaron a buscar una salida a su situación. 

Desde hace un largo tiempo en sus sueños se le aparecía el Loco Bielsa. Roberto Carlos interpretó que era una señal o algo por el estilo.

Sin un peso, sólo con sus sueños a cuestas, pidió un bicicleta prestada, armó sus monos y el 24 de diciembre viajó hacia Rosario. Recorrió 400 kms para llegar hasta la casa, donde nació el ex entrenador de la Selección argentina y actual del Leeds de Inglaterra, para dejarle su currículum.

 

Me fui el 24 a la noche y dormía en el pasto a la orilla de la ruta. El día 25 llegué a las 9 de la noche a la calle Mitre 2320 de Rosario (donde nació Bielsa). Ahí un vecino me dijo que la familia no vivía ahí, sino en Máximo Paz”, lugar que está a 70 kms de Rosario.

El mendocino tomó su bicicleta y emprendió el resto del viaje: “Me fui hasta allá y la cuñada de Marcelo me recibió el currículum”, indicó Pérez, quien hizo el curso de técnico con Carlos Alberto Fontana. Respecto a esta aventura y utopía, Roberto Carlos relató que: “Por más que haya nacido en una villa, que haya ido a la Escuela Hogar o que mi madre sea discapacitada (es su único hijo y la cuida desde siempre) y muchas más cosas que he pasado a lo largo de la vida, nunca he bajado los brazos. Vivía en el Barrio Papa, pero siempre tuve la meta de seguir estudiando, por eso hice el curso de técnico”. dijo.

 

Pérez, no sabe si tendrá la posibilidad de tener un trabajo relacionado al fútbol, su máximo sueño, sí tiene la certeza que al menos lo intenta.

Nació en el “Papa”

Vivió en barrio Papa de Godoy Cruz, donde cuenta que tuvo una vida muy dura. Hace 14 años que se fue a vivir a Buenos Aires junto a su mamá Hilda Magdalena Nievas.“Cuando era chico nos daba una mano Don Víctor, un amigo.

Es que mi mamá es discapacitada y él me ayudaba mucho. Con él manejaba el trencito de la Plaza Godoy Cruz, donde trabajaba”.