Arquitectura Viernes, 3 de agosto de 2018

Rafael Orlandi y dos proyectos neocoloniales

El autor del Observatorio Meteorológico de Mendoza proyectó también el templete sanmartiniano de Yapeyú.

Por Arq. Graciela Moretti, Mgter. en Historia de la Arquitectura y el Urbanismo latinoamericanos.

A mediados de la década del ´30 y entre los múltiples encargos que el arquitecto José Hortal, Director General de Arquitectura de la Nación, le realizó a uno de los profesionales de la oficina a su cargo, estuvieron dos proyectos que como varios de los su época fueron resueltos en estilo neocolonial.

Uno de ellos estaba pensado para la provincia de Mendoza y otro para la de Corrientes. Se trató del edificio para el Observatorio Regional Meteorológico que se ubicó en el Parque Gral. San Martín y del templete o pabellón que se construyó sobre las ruinas de lo que fue la casa natal de José de San Martín en Yapeyú. El autor de ambos diseños fue el arquitecto Rafael Orlandi, egresado en 1922 de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Además de los proyectos que Orlandi realizó durante su paso por la repartición estatal, desarrolló una vasta obra privada junto a su hermano Francisco, también arquitecto, y a su padre, el muralista italiano Nazareno Orlandi. Éste había llegado al país convocado por Francesco Tamburini para participar de la obra de la casa de gobierno en Buenos Aires.

La primera de las obras encomendadas fue el edificio que en su interior resguarda los restos de la vivienda que ocuparan los padres del Libertador, Juan de San Martín y Gregoria Matorras, al asumir el cargo de gobernador en 1774. El diseño del templete, que se inauguró en 1938, respondió a la revalorización que en ese tiempo se hacía de las raíces hispanas y que se traducían en una arquitectura que reinterpretaba los elementos coloniales. El proyecto de Orlandi incluyó además del pabellón situado a orillas del río Uruguay, la vivienda del guardián y una “sala de lunch”. El autor siguió el criterio, aunque con otro lenguaje expresivo, de lo que también ya se había hecho en 1904 para cobijar a la sala de la jura de la independencia en la casa histórica de Tucumán.

La segunda obra, cuya piedra fundamental se colocó el 23 de noviembre de 1937 en el terreno cedido por la provincia de Mendoza al gobierno nacional, correspondió al edificio del Observatorio Meteorológico Regional. Los requerimientos técnicos que debió resolver Orlandi se lo habían aportado por técnicos de la Dirección de Meteorología dependiente del Ministerio de Agricultura. Este organismo de carácter científico y técnico había sido creado durante la presidencia de Sarmiento mediante la Ley N° 559 bajo el nombre de Oficina Meteorológica Argentina. El edificio, diseñado como prototipo para ser replicado en otras localidades, se componía de dos niveles, un sótano, el pórtico para la electricidad atmosférica y la torre anemométrica, el elemento más significativo del conjunto, por la presencia de su escultórica escalinata helicoidal. Además de las funciones propias, en la planta alta se ubicó la vivienda del jefe del Observatorio con entrada independiente. La construcción estuvo a cargo de dos empresas: Mariani Hermanos que realizó las estructuras F. Simón y Cía. que ejecutó carpinterías.

La revista del Centro de Arquitectos, Constructores de Obras y Anexos publicó ambas obras en sus ediciones de diciembre de 1937 (Observatorio) y de agosto de 1938 (Templete) destacando que la arquitectura de las fachadas “respondía al carácter del edificio de acuerdo con las necesidades impuestas por el clima de la región”. Además de los valores históricos, inherentes a los programas que debieron en su tiempo resolver, las dos obras diseñadas por Orlandi, poseen un gran valor arquitectónico y paisajístico y son testimonios del quehacer y profesionalidad de las oficinas del Ministerio de Obras Públicas de la Nación en regiones distantes del país.

Ligado desde pequeño a las Bellas Artes, la obra de Orlandi, que incursionó en la pintura también, se destacó por el manejo volumétrico y la inserción de los edificios en el paisaje: un entorno rural en Yapeyú y el pintoresco del parque general San Martín. También por el acento puesto en los detalles ornamentales, algo que los planos técnicos reflejaron en el modo de precisar molduras, herrerías, carpinterías, cercos y demás detalles que hacían a la obra en forma integral.

El Observatorio de Mendoza y el Templete Sanmartiniano comparten no sólo a un autor que les dio forma, sino que además forman parte del conjunto de obras de inspiración hispana que se realizaron a principios del siglo XX para revalorizar la arquitectura del periodo colonial.