Más Deportes Sábado, 4 de noviembre de 2017 | Edición impresa

Racing, para siempre el primer grande

Hoy se cumplen 50 años de la Intercontinental ganada por “El equipo de José”. La “Academia” vencía al Celtic escocés y Argentina.

Por Redacción LA

Los hinchas de Racing festejarán hoy los 50 años de una conquista histórica: la obtención de la Copa Intercontinental, después de vencer 1-0 en Montevideo al Celtic de Escocia con el recordado gol de Juan Carlos “Chango” Cárdenas, y el primer título mundial para el fútbol argentino.

El club fundado en 1903 festeja hoy el título logrado el 4 de noviembre de 1967 en la previa del partido ante Talleres de Córdoba, por la octava fecha de la Superliga, con un espectacular show de luces y sonidos.

El acto contará con el técnico de aquel equipo, Juan José Pizzutti, hoy con 90 años, y varios protagonistas de aquella histórica gesta, como el “Chango” Cárdenas, el autor de aquel inolvidable zapatazo desde 30 metros que se clavó en el ángulo izquierdo.

Muchos recordarán, entonces, aquella calurosa tarde de sábado de 1967, cuando los argentinos de todos los equipos se reunieron a ver la transmisión del partido a través de Canal 7, con la voz del periodista Horacio Aiello como relator.

Con algunos cortes -propios del sistema de transmisión a través de ondas-, aquellos voluminosos televisores mostraron las imágenes en riguroso blanco y negro.

Racing había llegado a ese tercer partido ante el Celtic Glasgow, campeón de Europa, en el estadio Centenario de Montevideo, ante mucho público uruguayo que se inclinó a favor del equipo escocés, en su condición de campeón de la Copa Libertadores, que le había ganado a Nacional de Uruguay.

El presidente argentino era Juan Carlos Onganía, un general que había derrocado en un golpe militar al gobierno constitucional del radical Arturo Illia a mediados de 1966.

El fútbol argentino aún arrastraba el fracaso que significó en 1966 la eliminación del Mundial de Inglaterra, en cuartos de final ante el país organizador, a la postre el campeón, con la expulsión del mediocampista Antonio Rattín.

Por eso, la esperanza se centraba en aquel “Equipo de José”, un conjunto nacido desde la humildad y el trabajo que amalgamó la veteranía de jugadores como Humberto Maschio y Juan Carlos Rulli, con las ansias juveniles y el temple de Roberto Perfumo, Alfio Basile, Agustín Cejas y Rubén “Panadero” Díaz.

Además, el trascendental partido en Montevideo tenía el condimento de los dos intentos frustrados de Independiente por obtener ese logro, en sendas finales ante Inter de Milán en 1964 y 1965.

Racing jugó el primer partido por la Intercontinental en Escocia, en el Hampden Park, cuando presentó un esquema defensivo y fue derrotado por 1 a 0, ante cien mil espectadores el 18 de octubre, con gol de William Mac Neil.

En la revancha, jugada en Avellaneda la tarde gris del 1 de noviembre, ante un “Cilindro” colmado, la “Academia” se impuso 2 a 1 con goles de Cárdenas y Néstor “Toro” Raffo, mientras que Tommy Gemmel, de penal, había abierto el marcador del partido para los escoceses, que sorprendieron con unas camisetas a rayas horizontales verdes y blancas, a la usanza de los equipos de rugby y sin números en su espalda, aunque los llevaron en los pantalones blancos. 

De tal forma, los equipos debieron jugar aquel memorable tercer partido que, por la violencia de sus acciones, se llamó “La Batalla de Montevideo”, lo que llevó al árbitro paraguayo Rodolfo Pérez Osorio a expulsar rápidamente a Basile de Racing y Robert Lennox, del equipo escocés, en el primer tiempo. En la segunda parte, echó a Jimmy Johnstone y John Hughes, del Celtic, y a Rulli, de la “Academia”.

A los 11 minutos del segundo tiempo, y con el marcador igualado en cero, llegó la histórica y trascendental jugada. Cárdenas recibió de Rulli aquella pelota de gajos negros y blancos, a unos 30 metros del arco. Tras ver el claro, clavó un "zapatazo" de zurda que se le metió en el ángulo izquierdo del arquero John Fallon para delirio del pueblo racinguista.

En medio de muchos recuerdos gloriosos, como la serie de títulos del amateurismo que llevó a declarar a Racing como el heredero del fundacional Alumni; o el tricampeonato de 1949, 1950 y 1951; los títulos del `58 y el '61 con Oreste Osmar Corbatta como figura inolvidable; y el campeonato de 1966 con los 39 partidos invicto; aquella Intercontinental brilla con luz propia. Y eso celebrarán los hinchas de Racing el sábado, al margen de la pálida imagen actual en un semestre para el olvido.

Tuvo un hincha muy especial

El Racing campeón también tuvo un hincha especial, transitorio, pero especial, nada menos que un 007.

El plantel de Racing viajó para el primer partido en Glasgow vía Londres y en la escala en la capital británica compartió avión con el actor escocés Sean Connery, el James Bond de entonces, y seguramente el más famoso de todos lo que interpretaron al más célebre de los agentes.

"Voy a alentar por ustedes. Soy del Rangers", contó el actor, un referente del independentismo escocés y simpatizante de los blues, el equipo referente de los protestantes y rival del Celtic de los católicos.

La FIFA puso fin a la vieja polémica

Hace pocos días, la FIFA le puso fin a la polémica tras oficializar el título que se disputó durante 40 años entre los campeones de Sudamérica y Europa.

A principios de este año, la FIFA había destapado una polémica que ya llevaba varios años bajo la lupa: la oficialización de la Copa Intercontinental, título disputado entre 1960 y 2000 entre el campeón de la Copa Libertadores y de la Champions League y que denominaba al ganador como campeón del mundo.

Sin embargo, tras un pedido de la CONMEBOL, el máximo organismo del fútbol a nivel mundial le puso fin al debate: el Consejo de la FIFA aprobó el reconocimiento oficial como campeones del Mundial de Clubes a aquellos clubes que hayan ganado la Copa Intercontinental entre 1960 y 2004.  

De esta manera, la FIFA reconoce los títulos que fueron logrados por clubes sudamericanos y europeos durante esos 40 años, por lo que ahora hay oficialmente 28 equipos que pueden sentirse campeones del mundo.