Policiales Jueves, 11 de octubre de 2018

Quiso robar el símbolo de la Justicia en Guaymallén y todo empezó a salirle mal

Elevaron a juicio la causa contra un ladrón a quien sus amigos dejaron “a pie”, mientras lo perseguía un policía. Además, casi lo linchan.

Por Oscar Guillén - oguillen@losandes.com.ar

Quiso robar el símbolo de la Justicia -una balanza- y todo le empezó a salir mal: un policía le disparó, sus amigos lo dejaron “a pie” y, cuando intentó escapar, 10 personas que esperaban el micro, lo golpearon y lo detuvieron.

Ahora, el protagonista de la historia -Rider Pinto Quispe- será juzgado por robo agravado por usar arma de fuego y delinquir en poblado y en banda. El pasado lunes la causa se elevó a juicio.

El peor día de Rider Quispe fue el 7 de agosto pasado, cuando con otros dos sujetos fueron a robar una almacén de Guaymallén regenteado por un policía.

Cerca de las 22, Rider y uno de sus compañeros ingresaron al almacén ubicado en Tito Laciar al 1300 de Guaymallén, que era atendido por una mujer y su pareja, un policía que vestía ropa “de civil”.

El compañero de Rider sacó un revólver calibre 38, se lo puso en el pecho al policía y le dijo: “Dame la plata y los cigarros”, mientras le sacaba del bolsillo un celular Samsung J7.

Mientras tanto, Rider abría la caja registradora y se embolsaba 4 mil pesos. Después se le ocurrió tomar algunas cajas de cigarrillos, el celular de la mujer y, finalmente, la balanza del negocio.

Fatídico robo

Después de realizar el fatídico acto de robar una balanza -el viejo símbolo de la Justicia-  todo empezó a salirle mal.

Rider y su amigo salieron del  negocio y, cuando trataban de subirse a una Renault Kangoo donde los esperaba un tercer delincuente, escucharon que alguien, como sucede en las películas y tal como quedó escrito en el expediente P-63325/18, les decía “¡Alto policía!”.

El ladrón del 38 se dio vuelta y le tiró dos veces al policía, quien les devolvió una lluvia de balas.

Rider sintió que los balazos pasaban muy cerca de su cabeza, mientras veía cómo su compañero tiraba el dinero al aire y se subía a la Kangoo por la ventanilla.

Al ver cómo sus amigos lo abandonaban, Rider optó por dejar la balanza en el piso y emprender la persecución del rodado pero sin éxito: su amigo apareció por la ventanilla trasera de la Kangoo y lo vio corriendo y, detrás, el policía con su arma, por lo que le dio la orden al conductor de acelerar.

Cuando Rider vio que el vehículo era inalcanzable y que el policía lo perseguía, aumentó la velocidad, dobló por el carril Godoy Cruz y, al llegar a la parada de colectivos de López de Gomara, el policía gritó que detuvieran al ladrón.

Y eso fue, justamente, lo que hicieron las 10 personas que allí estaban: lo golpearon y lo tiraron al piso, y allí lo mantuvieron hasta que llegó el efectivo.

Rider Quispe fue imputado por el fiscal Gustavo Fehlmann por el delito de  robo agravado por uso de arma de fuego y por ser en poblado y en banda. La causa ya fue elevada a juicio y en los próximos días será juzgado.