Sociedad Vecinos Miércoles, 9 de mayo de 2018

Quieren modernizar el Mercado Central pero conservar su apariencia característica

El Instituto de Desarrollo Comercial realizó un relevamiento de los cerca de 30 negocios que hay en este espacio

Por Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

El Instituto de Desarrollo Comercial decidió realizar un relevamiento de los negocios en el Mercado Central, por considerarlo un ícono de los espacios turísticos de la provincia. Sin embargo, se encontraron con otra realidad: la mayoría de los clientes son mendocinos. Aún más, la costumbre de comprar en este lugar se va transmitiendo de generación en generación. Otro dato que sorprendió a los que realizaron el diagnóstico fue que más de 60% de los comercios supera la década de antigüedad. 

Nilda Beatriz o Betty, de la Despensa de Betty, comenzó a trabajar como empleada en uno de esos comercios y su familia compró el local hace 54 años. La mujer contó que le ha vendido a los abuelos, hijos, nietos y bisnietos, e incluso ahora a los hijos de estos últimos. Y señaló que, a diferencia de lo que ocurre en un supermercado, en donde el cliente toma lo que necesita de una góndola, aquí la atención es personal y suele involucrar algo de charla. 

En los últimos años, planteó, además de crear el patio de comidas, se cambiaron los pisos y se modernizó un poco la apariencia del lugar. Agregó que sería bueno que se regulara la calefacción y la refrigeración para que los clientes se sientan cómodos. Y destacó que hay buena vigilancia.

Alberto Leguizamón contó que solía ir al Mercado Central con su abuelo y hoy va con su hijo, a tres negocios específicos: una fiambrería, una pescadería y una dietética. El hombre mencionó que en la actualidad el sitio es más seguro y más limpio pero la calidad es la de siempre, y que esto, sumado a la costumbre, lo lleva a seguir eligiendo ese tradicional espacio de compras. 

Sabrina Lamalfa, responsable de Investigación del IDC, indicó que analizaron el estado actual de los comercios en este lugar, primero con un censo y luego con una entrevista en profundidad a los inquilinos de alrededor de 30 locales (ningún comerciante es dueño, sino que alquilan a la sociedad anónima). 

El censo arrojó que 75% de los negocios se vinculan a la venta de comida elaborada o para elaborar (carnicería, pollería, verdulería, fiambrería, dietética, etc), 21% son locales de comida (café, pizzería, parrillada) y el 4% restante son vinerías

Lamalfa destacó que más de 60% de los negocios tiene como mínimo una década de existencia, lo que habla de una estabilidad poco habitual. A su vez, cerca del 40% tiene 3 empleados o más y un par llega a 8 personas. Además, no sólo no hubo reducciones de personal en el último año, sino que 62% estima que va a aumentar la cantidad de trabajadores en los próximos meses. 

Cuando presentaron estos resultados al directorio del Mercado Central, sumaron que había muchos interesados en recibir capacitación, por lo que se acordó brindar unas sobre atención al cliente y presentación de los productos. Otros temas de interés fueron idiomas e informática. 

El vicepresidente del directorio, Juan Cruz Barrot, planteó que estas capacitaciones son el primer resultado concreto del análisis, pero que les interesa desarrollar otros proyectos. Uno de ellos, para el que deberán conseguir financiamiento, es colocar luces Led en todo el lugar e innovar con otras medidas de eficiencia energética

El Mercado Central abrió sus puertas en 1883 y en 1991 fue declarado de interés turístico por ser el espacio comercial más antiguo de la Ciudad. Y los comerciantes coinciden en que también es un sitio elegido por visitantes, tanto de otras partes del país como chilenos y de diversos países. En 2001 se hizo una remodelación que incluyó la creación del Rincón de Comidas, un museo de antiguas maquinarias y un muro con fotos históricas