Sociedad Jueves, 6 de diciembre de 2018

Proteccionistas quieren un "lenguaje inclusivo" para frenar el maltrato animal

Según PETA, hay dichos de uso cotidiano que fomentan la violencia. Voces a favor y en contra.

Por Redacción LA

Los proteccionistas también impulsan el uso de un “lenguaje inclusivo” para animales, con el fin de eliminar cualquier rastro de violencia hacia las especies.

La cruzada lingüística está liderada por la organización internacional Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA). Como pasa con la discusión del uso de “todes” o “nosotrxs” para visibilizar a personas que no se identifican con ninguno de los dos géneros, la PETA condena frases como "azotar un caballo muerto", "matar dos pájaros de un tiro", "ser el conejillo de indias" y "tomar al toro por los cuernos".

 

Las sugerencias proponen modificar algunas palabras de uso cotidiano arraigadas en el lenguaje de gran parte del mundo. Así, para reemplazar la frase "matar dos pájaros de un tiro", PETA sugiere usar "alimentar a dos pájaros con el mismo pan"; y en cuanto a "tomar el toro por las astas", recomiendan decir "tomar la rosa por las espinas".

@peta

"Al igual que se volvió inaceptable utilizar un lenguaje racista, homofóbico o capaz, las frases que trivializan la crueldad hacia los animales se desvanecerán a medida que más personas comiencen a apreciar a los animales por lo que son y comiencen a 'llevar a casa los panecillos' en lugar del tocino", publicó PETA en su cuenta de Twitter.

 

En las redes sociales, la iniciativa de los proteccionistas levantó voces a favor y en contra. A modo de burla, los críticos propusieron sus propias ediciones a los famosos aforismos, como "la curiosidad emocionó al gato", en lugar de "la curiosidad mató al gato".

La cadena estadounidense CNN señaló que la publicación de PETA se realizó después que un académico de Reino Unido argumentara en noviembre que una mayor conciencia de los problemas veganos podría llevar a nuevos modos de expresión.

 

"Las metáforas relacionadas con la carne podrían aumentar su intensidad si la matanza de animales para obtener alimento se vuelve menos aceptable socialmente", explicó Shareena Z. Hamzah, de la Universidad de Swansea (Gales).