Policiales Jueves, 17 de mayo de 2018

Por un ADN detuvieron a joven depredador sexual serial que abusaba de ancianas

Es uno de los dos abusadores sexuales que esta semana fueron detenidos por pruebas genéticas. Ayer capturaron a un policía de 26 años.

Por Oscar Guillén

Por cotejo comparativo de ADN  fue detenido un depredador sexual serial que abusó de una mujer mayor y de una anciana.

Se trata de Abel Maldonado, un joven de 25 años que el año pasado había sido imputado por un robo simple -por lo cual se le tomó una muestra de ADN- y que ahora su ADN apareció en dos casos de abusos sexuales.

Maldonado fue detenido esta semana e imputado por dos casos de robos con escalamiento y dos abusos sexuales agravados por acceso carnal.

“El martes, con la evidencia de los hechos -ADN de la víctimas-  se buscó en la base de datos y se di un “match” con la muestra de un hombre que había cometido un robo”, explicó ayer el genetista Miguel Marino, responsable del Registro Provincial de Huellas Genéticas, al hablar de la correspondencia entre los dos rastros genéticos.

El año pasado, Maldonado había cometido un robo simple y, tal como establece la nueva provincial de huellas genéticas, se le tomó una muestra de su perfil genético y se guardo en un banco que ya tiene 18.200 muestras de presos e imputados por distintos delitos.

En enero pasado Maldonado ingresó en una vivienda ubicada en Ciudad y además de robar algunas pertenencias de los dueños de casa, abusó de una mujer que tiene más de 70 años.

El agresor volvió a delinquir en marzo, cuando usando el mismo modus operandi atacó sexualmente a una mujer de 60 que vive en Guaymallén.

Desde que los investigadores  sospecharon que se trataba del mismo delincuente, pasaron el caso al doctor Marino, quien de forma artesanal junto al personal de Registro de ADN, comenzó a realizar la comparación que terminó con éxito el martes.

Un policía delatado por su ADN

Esta semana también se detuvo a policía Franco Ojeda (26) luego de comparar otras muestras genéticas.

En este caso, el uniformado había sido imputado con anterioridad por violencia de género y ahora, a través de una muestra de ADN extraída a una víctima se logró determinar que había cometidos varios robos donde también abusada de las víctimas.

El policía que trabaja en una dependencia de Colonia Segovia  llegó, en un caso a acceder carnalmente a una mujer. 

Ojeda fue imputado en cinco hechos:  uno por abuso sexual gravemente ultrajante y robo agravado; tres por abuso sexual en tentativa y robo agravado, y otro por privación ilegítima de la libertad y robo agravado.  


Este abusador serial utilizaba siempre el mismo modus operandi: abordaba a las víctimas jóvenes en zonas poco pobladas de Los Corralitos o Colonia Segovia; se acercaba con intenciones de seducirlas pero luego las agredía sexualmente y les robaba las pertenencias.

Por otra parte, los investigadores detectaron que el chip del celular de una víctima fue usado por el hermano del policía detenido.

Los detalles de ambos casos fueron dados hoy por el procurador general Alejandro Gullé y  por el fiscal Alejandro Iturbide, jefe de los fiscales de Delitos contra la Integridad Sexual.