Turismo Domingo, 28 de octubre de 2018 | Edición impresa

Perú: la civilización prehispánica de Chan Chan

El complejo ha develado al mundo un nuevo secreto: ídolos de madera ocultos por 800 años.

Por Redacción LA

Chan Chan, la principal ciudadela prehispánica de barro en América, que ha sobrevivido a los saqueos y al paso tiempo, acaba de develar al mundo un nuevo secreto: una veintena de ídolos de madera que estuvieron bajo tierra unos 800 años.

El hallazgo realizado por un grupo de arqueólogos peruanos se produjo en el conjunto amurallado Utzh An o Gran Chimú, uno de los diez palacios que construyó la cultura chimú entre los años 900 a 1470, antes de ser derrotada por los incas.

Chan Chan, donde actualmente trabajan unas 500 personas -incluidos 50 arqueólogos- en cinco proyectos de investigación y conservación, está ubicada en Trujillo, región La Libertad, unos 700 kilómetros al norte de Lima.

 

Los ídolos, 19 en buen estado y uno semidestruido por las termitas, son de madera y están de pie en hornacillas. Cada uno tiene un rostro diferente y representan a personajes antropomorfos, con una máscara de arcilla color crema.

"En una de las manos tenía un cetro que posiblemente fue de oro o plata, pero los saqueadores (de tumbas) se lo llevaron", dijo a la AFP el arqueólogo Arturo Paredes, jefe de la unidad de investigación de Chan Chan.

Campo. Arqueólogos trabajan en la antigua estructura.

Cada escultura tiene en la espalda un objeto circular que se asemeja a un escudo.
"Están siendo tratadas con resina acrílica por especialistas, para luego sacarlas de sus hornacillas y llevarlas al laboratorio", indicó el arqueólogo.

Las estatuas, de 70 centímetros de altura, están alineadas en espacios por donde pasaba la élite hacia un corredor de ingreso de 33,13 metros de longitud, decorado con redes, olas en alto relieves de barro, para luego pasar a un patio ceremonial.

"Se trataría de las esculturas más antiguas que se conocen hasta el momento en Chan Chan", dijo Paredes.

 

En setiembre de 2017 se descubrieron cuatro ídolos de madera de 70 centímetros, en el complejo amurallado Chayhuac An.

El corredor, cuya entrada había sido descubierta en junio, también tiene a los lados escaques que alterna con volutas dispuestas en forma vertical y horizontal, en alto relieve.

"Las estatuas, que según los arqueólogos eran los guardianes del lugar ceremonial, estuvieron selladas con tierra por 800 años, porque era una costumbre de las culturas prehispánicas que antes de abandonar el lugar sellaban con tierra los lugares para evitar ser ubicados", dijo la ministra del Cultura, Patricia Balbuena.

Visita. Vista del complejo arqueológico de Nik An, el único palacio abierto al público en Chan Chan.

El proyecto de restauración de los muros perimetrales de Utzh An se inició en junio de 2017.

Chan Chan, que significa "sol resplandeciente" en el idioma nativo, es parte junto a las ciudadelas de Machu Picchu y Caral de los complejos arqueológicos más atractivos de Perú.

Los palacios representan a cada uno de los gobernantes que existieron en la cultura chimú, que tomaron Chan Chan como lugar para vivir, dijo el arqueólogo.

La extensión de los palacios alcanzó 20 km2 en su mejor época. Albergaban a unos 30.000 habitantes. Ahora quedan 14 km2 del complejo, que enfrentan amenazas por el clima, las invasiones de pobladores y saqueos.

 

"Solo se ha descubierto en Chan Chan apenas el 10%. Por eso estamos seguros de que hay mucho por desentrañar en este Patrimonio Cultural de la Humanidad que le otorgó la Unesco en 1986", agregó Paredes.

El conjunto amurallado Nik An es el único de los diez palacios de Chan Chan abierto al público. Ahí se aprecia el culto de los chimús al mar.

En su interior son notorias las representaciones en alto relieve de peces y de olas.
Además, cuenta con la más grande poza de agua del casi medio centenar existente en la ciudadela que servía para abastecer a los habitantes. Mide 151 metros de largo, 49 de ancho y cuatro metros de alto.

En este palacio se encuentra la huaca Toledo, un sitio ceremonial en forma de pirámide trunca (sin punta) de unos 20 metros de alto y 90 de ancho, con escalinatas.